La Economia Del Siglo Xx

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LA LARGA MARCHA HACIA UN

pnÁcu- RESUUTADo. MAGDALENA BERTINO

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HECToR TAJAM _ JAIME

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9oo_1 955 BERIOM

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Introducción

El objeto de este trabajo es brindar un panorama de ra economía uruguaya cn la primera mitad der sigro XX. combinños para eilo er enfoque grobar con la aproximación sectoriar, incorporando el análisis de los modelos de desarro_ llo .conómico y sociar y ras políticas econámicas que se llevaron aderante. Hn este período la.economía experimentó los "mejores momentos,,del . siglo XX en términos de crecimiento. Ertu afirmación no tiene ni'guna con_ totnción cercana a Ia compraciente máximu o" fue tne'j.r": se trata de una constatación empírica. La historia qu" ,iiuiá al primer rrrcrdio siglo sólo se puede explicar a partir de ér, o to que es'l,c mismo, el tlese:¡'pcño cconómico der uruguay en ia segunda mita¿ ¿el siglo se encuentra

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qr";,tJ;;;p;;"rado

cfn gl'¡ln pltr(c cxplicado por su propio pasado. L¿r rli.f rnic¿r de crecimiento de Ia économía

uruguaya aparece como una apreciarc'cl y auna tasa media anual nc,,rulativa dcl 3.3o/o.t,.a pesar der impacto de dos guerras mñrates y la erisis mls prol'unda vivida por el capiálisÁo. En evidente contrasre, entre 1957--y 2000, el proaucto creció al módesto ritmo der r.7va antar. l'lasta promediar el siglo el país logró disi pect
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......(l),llcrrincr, M. y Tajam, H. (1999) Er pBI uruguayo 1900-I955.Insritr-rro de Economía('Sl(f , Montcvidco.

El Uluguay dcl Siglo XX -'lomo I - La cconomía

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dlllglgAs. En carnbio, en los últimos cuarenta años del siglo, el proccso dc

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/ divergencia en las tasas de crecimiento provocó una ampliación de esa bre-

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El texto que presentamos es una síntesis del estado de la cuestión en algunos de los asuntos considerados y en otros, un avance fundado en investi,eación propia que venimos llevando adelante en el Área de Historia Económica del Instituto de Economía. Por razones de espacio no hemos podido compartir toda la evidencia manejada ni abordar una dimensión comparativa, tan importante para entender los procesos nacionales, percibiendo sus especificidades y similitudes, y estableciendo sus inscripciones en procesos mayores.

2.

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Caracterización general del primer medio siglo

El desempeño de la economía uruguaya en la primera mitad del siglo XX, cuantificado en función de la riqueza creada muestra tres momentos de importante crecimiento. Como puede verse en el Gráfico l, las fases de expansión se ubican en la primera década del siglo (hasta 1912), los años veinte (hasta 1930) y la segunda posguerra (hasta 1957). En ellas, se logró acompañar el crecimiento de los países capitalistas avanzados, impidiendo con ello la ampliación de la brecha en los niveles de riqueza y, en particulares circunstancias, hasta reducirla transitoriamente. Los desempeños exitosos señalados permitieron un mejoramiento del nivel de vida en general como resultado del incremento de la cantidad de bienes a disposición de la población. Así lo evidencia el crecimiento del PBI por habitante. ' En esta primera mltaO Oel-ififoiáiLgirtron dos modalidades de distribución de la riqueza nacional entre los diversos sectores sociales y dos estructuras económicas diferentes, con predominios sectoriales muy disímiles (en particular la participación de la industria en relación a la ganadería). Una buena parte de la historiografía nacional -y también la producción desde el campo de la ciencia económica- caracterizó, en la década de 1960, a los dos primeros escenarios de crecimiento (1902-12 y 1922-30) como el resultado de la dinámic a del ruotlelo cle crecimiento hacyqfunf" y al tercero (1944szl como la .o,,r".u"n.iiierTrlunlláéL moclelo cle crecimiento hacia ctclentro. En los últimos tiempos, se han ido generalizando otros concelfos para referirse a[ modelo de desarrollo que caracteriza a los dos primeros períodos,

\ f , I conceptos tales como moclelo ogroexportador, crecimiento inducido por las 1 \ exportaciones, inserción virtuosa. Asimismo, el papeljugado por la industria i en el tercer escenario de crecimiento llevó a utilizar el concepto de modelo de '1 industriulización sustitutiva cle importaciones (ISI) para caracterizarlo.

En las últimas décadas del siglo XIX los cambios en la estructura econónrica y los arreglos institucionales, concretados en el marco de la modernizac:icin del Estado, hicieron posible la inserción de la economía uruguaya en el rncrcado mundial capitalista. E-! pqt¡gn de comeqcio i1¡!91¡1gcio¡,41 predomin¿urtc entonces y durante las primeras décadas del siglo XX, ofreció la opg¡tunidad de participar activamente como proveedor d-e bienes primarios, especj!¡f_¡pr1te cu,eros, lana y ca¡ng-, Por lo tanto, al comenzar el siglo XX, Uruguay había encontrado la manel rn dc incorporarse en forma relativamente exitosa al comercio mundial y su I

ecouomía crecía inducida por la dinámica exportadora. Este modelo agro- | ex¡roltador concretó un proceso de crecimiento relativamente sostenido del !. f,lll del orden del 3,37o anual entre 1909 y 1912. paréntesis de un y Mundial abrieron Primera Guerra de 1913 la La crisis L riha ¿ecada en esa fáse de crecimiento. Después de 1922, el modelo -aunque ¡rilitréóhó- ófieció algurios resultadós positivos dando muestras de vitalidad. \,-Sin cmbargo. Ia coyuntura internacional y la sitga-crón.interna ya no eran las '

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h-piimeiu poigu.rrá

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induciáo- poi

El Uluguay del Siglo XX - Tomo I - I-a e1919mt¿¡

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pero el la buena performance exportadora, especialmente después de 1925' y fu. :il, mercado interno cobró, desde entonces, una dinámica importante caplio g-sJq*gju.al¡l e.un medida responsable de los primeros síntomas de órrndo el orden mundial se dislocó. luego del crack dcl29. el modelo de y cayó' crecimiento. que ya mostraba síntomas de agotamiento, no resistió para hacer país Más de una áécada llevó rccornponer la economía del

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treinta frente a la nueva situación internacional (la Gran Depresión de los años y la Segunda Guerra Mundial). A iartir del conju'to de medidas de excepción que tomó el Consejo Nala crisis mundial- y i cional de Administáción -ya desde antes que impactara terrista, el de la política económica quó desde 1933 llevó adelante la dictadura Estadt nromovió el cambio estructural, buscando transformar una estructura , económica centrada en la producción ganadera hacia otra donde la industria , ¡ugara un papel más relevante, y comenzó a gestar un conjunto de institucion"t y ,"gulu"ion", que fueron el marco en que se concretó el nuevo modelo

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de desarrollo.

el ' puruel normal abastecimiento de insumos' materias primas y maquinarias' , pro."ro de industrializaci'nadquirió un ritmo muy importante y la economía I u.uguaya volvió a crecer predominantemente por el sector industrial'porSi cl ', modelo anterior a 1930 pudo delinirse como crecimiento índucido

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exporfctcione.r el nuevo modelo estaba inducido por la industria manufactureimporra. Esta se gestó fundamentaimente como una industria sustitutiva cle modelo' el caracte.r\z.ado que ha se ISI con de nombre el y allí taciones áe El crécimiento industrial se debió, en parte, al crecimiento del mercado

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eI interno, que de por sí generó una demanda interna acrecida, estimulando desarrollo de la industria ya existente. Pero importa señalar que este cambi
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900-1 955

3. El primer batllismo,la crisis

de L913'

la guerra Y desPués (1900-1930)

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3.1. Uruguay Y Ia economía mundial

Hacialg00,elsistemaeconómicodominanteenelmundo,elcapitalismo, constituía la forma específica en que las sociedades europeo-occidentales prola producóión y distribución de bienes y servicios en tierras

'rganizaban del siglo XlX, Europa había protagonizado 1rií, y u¡.nur. En el último cuarto a escala un iÁputro expansionista que llevó a que el sistema se impusiera

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¡llanetaria. revolución indusEn la génesis de dicha situación se encuentra la seguncla verquelroporcionó la infraestructura básica para el desarrollo de una

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de los transportlildcra economía mundial. La revolucionaria transformación

test¡uclideróelferrocarrilyqueculminóconlanavegaciónavaporagrandes ,,empequeñeció" el planeta, acercó culturas y economías, abarató rlistancias, un mercac0stos y con ello precios. Quedó conformado de manera definitiva dr¡ nrtlnclial para la mayoría de los productos' lira cl escenario dá la gtobalizición, y la tendencia a la mundial\zación concretas' El sisteintr.ínscc¿r al capitalisrno- adoptó formas institucionales gron medida, el conjunto de normas y.mecanisnrr.r cxpresó, ttttt tlr,rl

ltiltrón

",., occidental en ,,,,,* ,1,,., rigicron la expansióriy consolidación del capitalismo tl.i¡r ('tilpir dc la globalización. no podía ser l,ll ciiluino,,natural" que debía recorrer el resto del mundo el crecimiento ott'n t¡uc n'tcofporarsc al sistema como condición para lograr mundial, constituye el ¡,t,rIrCilrr ic'(). LI inscrción liltinoamericana a la economía ctrpÍlrtlo r:olttitlctrtal clc csc proceso. comercio mundial y el | ,its hilscs dc csta intcgración fueron la apertura al (división internacional del trabafHt.ñftct. c0rn¡rlcnrcnt¡rri() ijc su producción del sistema mundial -patrón oro y Itr), |,rrs ltlcc'ittlisnl<.,s dc rcgulación "estado-nación", fueron itrrrltillrtcl.¡rlisnl() , y la consoiidación del país como a pesar de los las gulnrrtfirs tlcl ti¡to clc intcgración alcanzado. sin embargo, cn cl cclrtó plazo, se trataba de una "inserción tardía"' Los

ie¡rrttnrkrs cxit,s.'s de la Primera Guerra Munllletrr¡rrlrls rlc llie ncs ¡rrinrarios mostraban, ya antes pero sobre todo, había paíscs demanda; la de rllal, rrtr¡r hrrjil clilsticirlild-ingreso

precios como

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(agro¡rccuarila), sccLtrS" h.trlabc cambio fstructural cuando los tres scctores, primario y cn lít oc(l',( r"r) cl PBI cn participación str clirrio (intl.stri.¡'f, tcrciario{scrvrcios), modifican clc trabaio. clc la fi¡crza

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por rlrie c(iill¡tlr¡ilt con cilotas cle llcrcado ya aseguradas. tanto La internacionales' precios los marcaban y ellos ¡ilü vnlrrrrren tk ln Ol'crta MunGuerra Primera la durante primarios erlt¡tru(lin¡lt,i¡¡ tlt nr¡rntla rlc llicnes de decisiones que rllgl y el Iorrsi¡Irit:nlc itrrnlc:nt<¡ tlt: ¡.lrccios no alentó la toma r,rrlrlr l¡t llitsc tlc tlll ilull'lcnto de la producti¡rudietaii t,firrll¡ilrr.rl¿rr t.l lrl!¡tro,

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El UrLrguay del Siglo XX - Tomo I - La economía

vidad. Entonces, el desempeño exportador quedó ligado casi exclusivamente a la fluctuación de los precios quc otros determinaban. La evidencia histórica muestra que el ritmo y las fluctuaciones de la economía uruguaya acompañaron, en todo el período, al desempeño de la economía intemacional.3 Uruguay consiguió resultados promisorios en su relación con el mundo sobre todo gracias a la difusión del progreso técnico concretada en la revolución de los transportes. La producción uruguaya encontró en los rieles y el puerto un canal privilegiado de vinculación con el mercado mundial. No obstante, la economía mundial a la que se integró Uruguay en el último

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-r r cuarto del siglo XIX comenzó a desaparecer antes de que el país hubiera '

podido aprovechar plenamente sus potencialidades. La realidad emergente de la Primera Guerra Mundial, marcó el surgimiento de una nueva potencia hegemónica, los Estados Unidos de América, cuya economía no ofrecía las mismas posibilidades de articulación con la economía uruguaya. No parece temerario afirmar que el fenómeno del crecimiento en este período estuvo históricamente ligado a la permanencia de ciertas condiciones internacionales y que, inducido por el desarrollo de un sector agroexportador que presentó una escasa dinámica, no fue capazde echar las bases para una inserción internacional diferente en el futuro.

3.2.

El desempeño económico global

I En el marco del modelo pecuario-exportador heredado del siglo XIX, el i batllismo impulsó a partir de 1903 -más enfáticamente a partir de 1911- un I

vasto plan de reformas económicas y sociales que, de concretarse en su totalidad, hubieran transformado la estructura económico-social a tal punto que se habría configurado un modelo claramente diferente de aquéI. En gleg!-o-e-l | _rlenco po[ítico encabezado por José Batlle y Ordóñez se propuso rrnodernizar, fEuersifrcadnaclonatizarllá economía uruguáyu al mismo Liempó\ue ;xpani\'-r--,, rn:" t tir el bienestár social.a Por un lado, se intentó promover -{on acentos y avances diversos- la modernización de la producción ganadera, el desarrollo de la agricultura, de la industria, de los servicios y la reforma de la estructura fiscal. Por otro lado,

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l(nx)- 1955

sc ¡rustuló el reconocimiento de los derechos sociales de los trabajadores, la irrccsidad de elevar sus ingresos y de desarrollar un conjunto de servicios soci¿rlcs que mejoraran las condiciones generales de trabajo y de vida. D:lgH4 Io¡¡¡1¿¡, se,impulsó una completa reubicación del Estado en el proceso econótnicuy $ocial, impulsando un inte_qvencionismo cuya expresión concreta fue | r rlc_c i d ida política de nac.ionalizaciones" y estatizaciones. ljn el plano de las reformas sociales, el batllismo dejó una herencia perduruhlc que marca un punto de inflexión, casi fundacional, en la historia del hicncstar social en el Uruguay: la sanció.qde qna lqnl_ig]egislación l_o-9iqly el r'¡'er:imiento de la cobertura pública de servicios sociales con carácter univerc¡l (educación y lin el plano de las reformas económicas el balance es bien distinto. Por uñ \Iurkr, la exitosa política de nacionalizaciones y estatizaciones fue la concreción j ,,, y cl lcgado más notable del primer batllismo. Efectivamente, el Estado se dotó err ¡rarticular entre l9l1 y 1915- de un conjunto de empresas públicas que (rcill)irron, a veces monopólicamente, áreas estratégicas de la economía (uétlilrl, scguros, generación de energía eléctrica, tráfico portuario). (' Sin embargo, es también notorio que, si bien hubo cierta diversificación, { In grruaclería tradicional orientada a la exportación siguió siendo el sector más lrlevlnte de la economíu. E|frqggqq lgl ig!"lismo -paralizado sin lugar a dudns desde l916- en el intento de concretar sus reformas rurgLyJiscal, así lá contracara r:onro ln limitada expansióñde la rle hr ljn esencia, el modelo agro-exportador que el Uruguay del novecientos Iteredrl clcl siglo XIX, sobrevivió en sus características fundamentales. Pero rle cuulcluicr forma, el impacto de las reformas sociales y económicas efectivHntertte concretadas durante el primer batllismo, no puede soslayarse: en esos nflos se produce una auténtica modernización de la economía y la societlatl, cn p¿lrticular en su ámbito urbano. Y la afirmación se sostiene, aun cuanrlo ¡rrduró cl predominio productivo ganadero y el dinamismo de la economía eiguirl rlcpcndiendo de las exportaciones apoyadas en ese predominio. l{isJqq et1 Unü pcr,spcctiva más larga, es4s,t¡q¡9!o¡¡44qjg!.99 operqd.as bajo el primer l¡¡rtllis¡no conf iguraron una segunda modern!7a-ción, o una segunda fase del l¡rr¡creso tlc moclcrnización que tuvo su primeicapitülb en eil último cuarto del aiglrr XIX dur¿rntc los períodos conocidos como militarismo (1876-1886) y ¡

salud).

untcrior.

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r,ivlliF¡tto ( lttll6- 1903).5 ) La crisis de 191 3, la Primera Guerra Mundial y la crisis de posguerra tuvieron un efecto negativo sobre nuestro desempeño económico" Durante este período en Uruguay no se registró crecimiento por choques adversos. (4) yaffé, J. (2000) Ideas, programa y política económica del batllismo (Uruguay, l9l l -

4

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1930). DT 7/00. Instituto de Economía. Montevideo.

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(t) Y¡tllir, ,1. (2(X)()) Polltitu y cconrtrníu en Ia modernización (Uruguay 1876-1933). l¡lq!!lrtlrl tlc Iir:onornf¡r. Monlcviclco.

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ElUruguay del Siglo XX

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To'9I - 11t"9l9ttu

LasprimerastresdécadasdelsigloXXestándominadasporunadinámica tasa de crecimiento global exportadora muy importante y muestran una o ob stante' debe ( Z' po;{f+$$}.N 1 anual I ¡.acumul ativa-d.g1."lB I áel 3 AVa " estos año11l y lg.TlE'n enie(1913 proceso destacarse unu irn¡at* el el t"tuperacron' unu primero producto muestra una brusca caída ¡peSo l:lt: de 1913, los efe,#í"s de la Primera Guerra Mundial

fruto de la crisis financiera en términos y la posterio, .rii de posgucrra Rccri{ en 1922 se recupera importante de son veinte años reales el nivel de la p.egu.iro, y losTdltimos

vi¡r n'anccles. se intenldcambiar [a fuente principal de sustentación impositiva)

rlrl cstado, ca$al_4_q Fuc

4g{ilryggjli*ria rural y urbana. .li*{e=1i-s-téncia iÍérnoiiña;'¡Aifa.+-pietarios.

e.lqp-r.-qp,

taiilfi-éiltos-i

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¡trtt'ticular los rurales (recóil-einos-(üéen l9l5 se crea la Federación Rural),1 (lu('cstc intento acabó fracasando y ello qugd.ó_.hip_gp-9g-qqg q futuro del¿ -c_on lcl'rlr¡nismo que se mantendría no más que como latencia hasta finés de los I

vcinte, transitando resignadamente por los años de lo que algunos histo- ! t'irrrlrrrcs han denominado república conservadora por oposición al imputsoT rul1os

lrrrnrisla del Drimer batttiñd1-listc cs e[.$sfóñüóéóüñómTioy social de la derrora colegiali,sta de julio rlr | 9 | 6 y ct subsQui enLe olro tlc vero.notable giro político cuya importancia es¡rccíf ica de cualquier forma no puede minimizarse como el mero reflejo de lns tlif icultades económicas y las luchas sociales. Se trata de un momento de rrsulución política de un conflicto que pudo haber derivado hacia otras alter-

primera Guerra Mundial, comenzando un período en el que el crecimiento del internacionales. Re;;i;, d. iu, .*portu.iones se debió al alza de los precios 1913. La evolución de nivel el cién en 1g22 el_proOqgto ganadero recuperó internaciomercado el en [email protected]"ñ-)*i-q¡ prodqg,gp eanaderos

rlnt¡virs. l',1 cilto de l9l6 ¡narcó el comienzo de ¡rna nueva época: democrática ll ariipllá-ción de la participación y de las garantías políiicas) pgro.canser{vntkx'a\(por el contenido de las políticas públicas y por sus apoyós sociales). Lit gucrra trajo otra novedad de signo con(rario: si bien nuesl.ras exportacio- r nes ric Inílntuvieron estancadas en volumeñ--la elevación de los preEios interna- l lluutlcs dc los alimentos y malerias primas determinó un notorio incremento del Ias tnismas. En un contexto de restricción importadora esto determinó ¡ (yqU-it' "ffi|,,r"nt" los años de la guerra, se produjese una impoftante acumulación de ¡€ldos l'avorables en nuestra balanza comercial, lo cual generó en el sector gana- . deru exp
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¡:'ffi ^ps':l!s 'o " Ñ9i ...,.'{,c¡a'@heredó*liltentóiransfornrar,SeeStancódesdela t i

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g-q-.9:!l-qglf\Todo parecería crecimiento p"ro, yo .iton..','/ f afl"gS or-iaCei antes-:$s&dp qAü ó-ádiilüip e¡lg*gqúodd' L i" "*,É s-umlmen ¡o clkn inante. y nrostré,-en-A*nntp-X19*4 e I a +"*¡-i*ta-191i lririt pott.tior. sus Iimitaciones intqrj]Áry extern-as' s1e"ry q t!s!9 9! c c re c i m i e,n o h o. de . r.r'r* ; ¡¿l;; . -e

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'i ;;J,;;;"pues, la ffrfóíril;üi" ¿" il-e¡pgnsión.del valor de las I nal fue, "*p]íóáiivá precios en los últimos años estos de exportac^iones duran[e la guerra. La baja

veintesetratódecompensarcol]unaumentoenlosvolúmenesexportados.

.Cuandolacrisisdelgl3deprimióseriamente,entreotrascosas,elfluiodc ' imporlaciones del uruguay, afeótó uno.de los pilares financieros del modelo dcl primerbatllismoatalpuntoquecuestionólapropiaviabilidaddelmismo.La drásrica reducqtg.LdeJarecaudaciÓnfis-c.Al, fugfgmCr]Jacg'r$rcd4-e.n !9'.s"-gl9l9erecursos finandejó al Estado y a su conducción política sin 1., quc perspectiva la en cieros para ,ort"n".r" u sí mismo y, aun más impofiante

i. -iütü*

estamos trazando, para ejecutar su plan reformista' esta lu prir"tu Guerra Mundial no hizo sino agravar El estallido

difícil i" y cc importaciones las 1 ,itu*lJn'tiscat, re¿uciendo aún más drásticamente ulr:r acceso, el significado ,r.'.""¿"i","fmente el respiro alternativo que hubiera

1914 se suspendió la amortiz¿r ; ;;;;r,;i..¿¿iro"^*ino. En noviemble de recién en l92l' la deuda pública. la que se restablece ! .iót;; "'";Ñ."r" rá..ion de la conducción batllista no fue la resignación frcn(t' \

alasdificultades.Porelcontrario,losgobernantespretendieronacelcrarl;r brutal de la rccaud¿tciorr concreción de la reforma fiscal.6 Ante la reducción

te

(por

obtenidos.s

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l/) €p

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lt¡rrrln, .l,l). y Nalrum, ll. (1987) "La derrora del reformismo, 1916". En: Batlle... , ('¡t'littro, (i. (lL)()2 y 1993) In república conseryadora (lgI6-1929). Fin de Sielo.

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Mrrnlevlrlr.rr óE

(6)Barrán,J.P.yNahtrm,B'(1985)..CrisisyRadicalización,l9l3.I9I6''.F't.l:IJttIllt.|,,s Montcvidco' e.stttncicros v et impirirt británico' T'6 8'B O

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( E t I InlprJfutitl tlc lu grtct'ra, cn insólita rcvcrsión del crónico carácter deudor clel Uruguay, etrllterlt0óé(ltt? lt nucslros prirrcipales compraclores (lnglaterra y Francia) para asegurar la

€Éflllllttlfl¡rf dtrlñlcx¡rorl:rtioncs. Vúasc: Nahum, B. (1997) CuandoJuimos ricos... el crédito f{fltgfdfr, rt ltt¡¿ltttrrrtt I lintut iu ttt l()18. [iBO. Montcvicico.

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Sin embargo, como bien sabemos, el comercio exterior no es suficiente para juzgar el desempeño global de una economía. Al aproximarnos a éste a través de la observación de la evolución en esos mismos años del resultado agregado de la producción total del país año a año, vemos un panorama bien distin**:&. to. Las series del PBI uruguayo recientemente estimadase muestran una marcada caída durante la mayor parte de la guerra, que recién se revierte en 19t7. i' ¿Cómo conciliar ambas cosas? Mientras que el desempeño global de la . economía muestra la continuidad de la crisis hasta casi el final de la guerra, el . desempeño externo en términos de balanza comercial fue ampliamente favorable. ¿Cómo es posible la riqueza en medio de la crisis? Hasta hace poco, no se contaba con estimaciones de producto. No obstante ello, estudios realizados hace ya varios años percibían esta situación paradójica y ponían en evi^ dencia que durante la guena,slg-e-{ig -Urb4¡ro mp_tleJ}l_e.ArtS revelaba todas la 't dimen_s.tones de la cr$;is: fuerte caída del salario realftncremento de los alquii .i leres,rdesocupacióryferan los síntomas de una deteriorada situación social que había comenzado con la crisis de l9l3 v emoeorado en los años de la sue-

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rra.lo Este panorama de crisis social urbana indica la pista para la resolución de la aparente paradoja. Lalocalización urbana del deterioro señala una diferenciación económico-geográfica relevante para el problema en cuestión. Mientras que la econornía y la sociedad urbanas recibieron, sin mediaciones de ningun¡especie, todo el peso de las restricci.ones impuestas por la crisis y la guerral la economía y la sociedad ganadera\ s-e beneficiaron ampliamente.

tambiénsinmediaciones,delnotableln.,",n/[email protected]'

Fl enriqueei¡eiento -durante .la, eugr¡a t!vq_ un-cl¿{gg&qclerelqs]sjg

se enriqueció directamente el ¡9p!gtg.U4d_e.r'o*y hubo cierta distribución den-

tro de la sociedad rural. Las estimaciones del PBI (global y sectorial) y de las importaciones y exportaciones,junto con algunas otras referidas a la evolución del gasto público y de los salarios reales durante la g[erra, nos acercan a una posible expiicación que resolvería esta paradojaf La reducción y encarecimiento de las imoortaciones v la caída de la recaudación iunto con la restricción del crédito externo, generaron una fuerte letraccióry-de! gaqlgf inversión pública, un

]a

(9) Bertino, M. y Tajam, H. (1999) op. cit. y Bértola, L. y col. (1998) E/ PBI del Uruguay 1870-1936 y otras estimaciar¿s. FCS-CSIC. Montevideo. Estos estudios son coincidentes en cuanto a las tendencias de largo plazo y las principales flucluaciones. En este trabajo las referencias sobre el PBI uruguayo, provienen de la investigación realizada en el Instituto de Economía. (10) Banán, J.P. y Nahum, B. (1985) op. cit.

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El Uruguay del Siglo XX - Tomo I - I-a economía

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ettcalccimiento clel consumo y una caída de la producción manufa ,rur"r# IMicntras tanto la positiva evolución de la demanda externa y de los precios' / intcrnacionales de nuestros productos ganaderos, generó un fuerte incremenlo del valor de las exportaciones, aun cuando el voiumen de la producción no {l.sc incrcmentó dc la misma maltera. Estas dos situaciones explican cómo pudieron convivir la bonanza de1 Ios ganaderos y sus r..tor.i suballernos co¡l el e-mpobrecirniento de losf r9_ctolgl_p_Spl,lares urbanos que se vieron qfegtados- por-p3rt!da doble:f tlcsde el mercado por la caída del empleo y del salario real privado, y\ dcsde el Estado por ia retracción del gasto público. Al mismo tiempo ello I oxplica la simultáneacaída del Plll (que recién en 1922 recuperará elnivel I tlc 1912), o sea la recesión económica global durante la guerra, y el buen./ dc

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HubqgUi¡reorn de revertir la situación apelando a una redistribución del¡ ingreso: la radicalización del batllismo ante la crisis de 1913 fue, como vimos,,' una apuesta a-t¡ve{lil*bgiJámide impositiva cargando crecientemente a los' sectores propietarios. Sus dificultades para concretarse inmediatamente y su abandono contundente a partir de 1916 sellaron la suerte de esa alternativa'' ¡rara reinvertir los términos sociales de la crisis así como su ecuación econónica. Una buena parte de los ingresos por exportaciones se acumularon en cuentas radicadas en el BROU y permitieron arnpliar la base para sostener los créditos a los aliados en l9l8 así como autorizar una emisión monetaria suplementaria. Al mismo ticn-rpo, el presupuesto del Estado *y con él la inversión y el gasto públicos- se achicó radicalmente ante la caída de la recaudación que gravaba el consumo popular y los insumos para la industria. La imposibilidad de reorientar la carga impositiva hacia el sector económico-social donde la riqueza que ingresaba (vía exportaciones acrecidas y apreciadas) se acumulaba, perpetuó la penuria fiscal. Una vez más en este caso, como suele suceder con los fenómenos históricos, un peculiar anudamiento de factores económicos, sociales y políticos, internos y externos, estaba en el centro de una realidad paradójica pero alavez comprensible. Los años veinte fueron un período en que el Uruguay y América Latina I transitaron desde el primer choque externo del siglo XX (la Primera Guerra Mundial) hasta la crisis final del modelo de crecimiento inducido por las exportaciones. Se ha señalado este período como una transición desde el apogeo hacia el agotamiento del crecímiento hacia trfueray e_! v_uelco t14qia el mercado interno de los años treinta. Luego del impacto de la Primera Guerra Mundial y la importante depresión de la posguerra (1920-21) la economía uruguaya, entre 1222 y J91g*

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El Uruguay del Siglo XX - Tbmo I - La economía

creció a una tasa acumulativa anual del 6.6 0/o, que representó un ritmo de crecimiento mayor incluso al constatado en la piimerá fase de crecimiento (1900-1912) que era del orden del4 o/o anual. El modelo parecía

recuperar la vitalidad. Sin embargo, la dinámica cre este fenómeno mostraba facetas diferentes a Io ocurrido antes del conflicto bélico. por un lado los precios de los productos primarios tuvieron una fuerte caída que sólo se pudo iompensar aceierando la extracción de ganado; por otro, el país avanzó peligrosamente en ros niveles de endeudamiento: la deuda públici externa creció notablemente desde 192 I y, en buena medida, para atender problemas financieros.rl

El país mantuvo sus características agro exportadoras y, a pesar

de

un incipiente crecimiento de la industria manufatturera, no Lvidenció un proceso de industrializaciótl fuerte, ni transformó las bases de su inser_ ción internacional. por ello, ras profundas transformaciones operadas en la economía mundial a partir cle ra Gran cuerra condicionartn ,"u".umente el funcionamiento del modelo de crecimiento vigente desde las pos-

trimerías del siglo XIX. El fracaso del batllismo en conseguir cambios de fondo en Ia esrrucrura productiva y especialmente en el sistema fiscal, fue sucedido en los años veinte por la política de compromiso que perpetuó el bloqueo del reformismo.

Junto a ello, el ambiente intelectual se vio teñido de un optimismo inducido por

los progresos indudables del país en sus primeros cien años de vida. Los contrastes hacia el final dc la década podían encontrarse en el descontento de los ganaderos, los saldos negativos de la balanza comercial y el incremento cle los servicios de la deuda externa. A pesar del generalizado optimism o der uruguay der centenarr,o, pueden señalarse algunas manifestaciones de la toma de conciencia de la situación delicada que ofrecía la economía nacional. Entre ellas merece especial mención el conjunto de medidas de política económica impulsadas poi el tp¡¡ga_ ubicar poi años et segurto "adtn:::ut&gl$..gue-permiten ;* i t r I ar I t iino' r. X con rrac ara, "ro, taEreaeléq de I Co¡r i "orno | {e Vi "gi a qe a ec-ongmj el -p-rompvido por los sectore!

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Rural.

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La magnificencia de algunas obras púbricas (el paracio Legisrativo inaugurado en 7925, el Estadio centenario erigido en 1930, entre ot¡os tantos eiem-

(11) Tajam' H. (2000) El sector externo en el lJruguay 1g1l-ig30. D.T. g/00. Insrituro de Economía. Montevideo. (12) Jacob, R. (1986) El reformismoy sus impulsos. D.T. N" 36. clEDUR. Montevicleo.

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9.55

¡rlos ¡rosibles) y los éxitos dcportivos (campeones olímpicos de fútbol en 1924 192U, carnpeones de la primera copa mundial organizada por la FIFA en It).10 cn el propio Estadio Centenario) alimentaron el optimismo con que el ¡rrrís conmemoró sus primeros cien años. Por debajo, el modelo evidenciaba ¡ius límites. L_g igprq:lón económica mundial irqp¡,S!ó en un.pgrsqusJ"Q. gstgIr ir c rr cri, is. aion'éiiiüiñ té iü c,i ni" n orü d e e s p a "-tñi, tlu,t tl precipicio.r3

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.1.3.

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Población y nivel de vida

Las estimaciones disponibles permiten ubicar la población del país en algo nlcl.ros de un rnillón de habitantes al comenzar el siglo XX. Hacia 1930 super¡tba cl millón y medio, lo que evidenciaba un importante crecimiento (alrede-

tlrrr del 2,%.:.1:{l El factor dinámico estuvo constituido por la migración illtcrnacional, fenómeno qqe disimutó la transición demográfica que se inició (crrpranamente en el país:jel crecimiento vegetativo¿{tr¡gimientos menos de-!U:ggl"t) se hizo .udu u"i"*áflénié y .sto, run¿rrn.niul*ente. póiTiéiiAa clcl índice de natalidad. *_, * Una de las características que resaltan en el Uruguay de 1900 es el elevado grado de urbanización y, especialmente, la concentración de la población en la capital-Montevideo* donde, según el Censo de 1908, residía un 30 7o de los habitantes del país. Si bien la llegada de migrantes internacionales puede expli- \ car en parte el fenómeno, la causa más importante fue la migración interna. La l : ganadería extensiva expulsaba gente hacia los países vecinos (en la zona fronLcriza) y hacia los centros poblados del interior o, directamente, a la capital. Esta distribución de la población contrastaba con la realidad de otras nac:iones de América Latina por su "modernidad", reflejada en el peso de los I

r"..¡q9;;-eÑÑa1-o-JJtitiáiió. Háóiá 1930,la áfluencia migratoriá y la incipiente diversificación de la economía, sobre todo como resultado del crecimiento de la industria manufacturera y los servicios públicos, debió profundizlar esta imagen de "sociedad moderna" del Uruguay. En unp_¿$'qug grecía a ilflUta[.{e_*l+ pro-d_ucción del campo. la población ocupada en esas labores afienas superaba una cuarta parte de la población económicamellte activa. --Ún ,aigo importante a resaltar de esa soéiedad rurál fue el caráctei predo¡ minantemente familiar de la fuerza de trabajo. En el caso de la agricultura,l

(13) Jacob, R. (1989) El nacimiento del ferrismo (1930-1933). T.l. EBO. Monrevideo.

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D Uruguay dcl Siglo XX -'fomo

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I _ I_a econonlíu

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900- I 955

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sector en el qlle se cuenta con estimaciones más precisas, la mano de obra asalariada -peones- c::.ió," Io,l:rgg período, p..o .n iq,o ,,o llegaba al 12 vo y en 1949 represenraba soro "er -dd,l zqulo ae Ios tiaua¡Jores ágricotas ,o de aproximarnos ar niver\$e uiao"n en ras prime1r -^^ ras .yl",manera tres décadas del siglo XX, es seguir la\¿olgcrlóld-el poder adquisitivoJde asarariadoi ae ra socieáiJ. ar ,ururio real rñ.stñ uiaréñGrña ar estancamiento, con grancles fluctuaciones, entre fines der sigro XIX y media_ dos de la década aJ .,zo. gr ¡"i"" l"rl"do de crecimi.ná',eto del poder adquisitivo de ros asarariados uruguayos se concretó después de 1925y lregó a su fin a comienzos de Ia década"rigri"nt.. El peor momento de los asararia_ dos -en Io que respe,cta a.su. podei adquisitivo- se vivió en ros años de la Primera Guerra Mundiar.y la inmediata porgu"rro. g

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sctenta.

El caráctet¡Qpendignte y pT,Jqlico de la,economía-uruguaya quedó cla-

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f¿lrnenre oe manllresto cuando la crisis económica mundial hizo inviable el lnodelo de inserción que se había perfilado desde fines del sielo XIX. El conjunto de rnedidas adoptadas por el consejo Nacionalde Administra-

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nuevo sistema mundiar_de comercio y pagos_ofreciendo, a quienes rogra- | ron constituirse en centro de ese nuevo sistema, la posibilidad de disfrutai de f una nueva edad de oro del capitalismo que llegaría hasta la crisis de los años '

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ca.yó en picada, arcanzandou

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1930 y 1932 instauraron las bases de tá respuesta nacional at imde la crisis inrernacional. pero fúe lggol¡lgqsconómlqarde_lierrisqola ¡racto

tr_g¡er1{o un conjunro de instiiucion.r

Entre r 10 y 1g r g er salaeste úrtimo año- sóro un 64vo del

de 1910. 15 La ya señarada tendencia al estancamiento, al menos hasta r g25, fuertes

y

ras osciraciones en er poder adquisitivo de ros asarariados, so'r f actores a tener muy en cuenta para entender él desarroilo de la actividad sindicar en er período y las frecuentes huergas, así como el origen el sentido_ cre buena -y parte de la legislación social del batllismo.

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4. Entre la depresión y la gloria:

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del terrismo al neobaillismo (1931_1957)

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4.1. Uruguay y la economía mundial

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scctor linanciero de Ia economía uruguaya cuyo objetivo inmediato fue paliar I¡'ci'Tsi3, péro'que determinó cambiol tan susianciajes de los précios relativos c11.-l-1 economía, que con su permanencia en el tiempo fue óonfigurun¿o un nuévo módelo económico. --a? Ségunda Guerra Mundiar y ra inmediata posguerra ofrecieron al uruguay la posibilidad de acumular divisas, producto de una demanda internaciottal exagerada por las condiciones bélicas y una consecuente coyuntura favorable en los términos de intercambio. pero esta situación cambié en la década clc y puso a.l país en una dilícil enórucijada. pues el comercio por 1950 sí soro c'rea_gananclas de ulra vez y para siempre y lo que queda como fuente del crecrmrentó es el cambio tecnológico y el aumento de la productividad en la'inas que encuenrren una rápida áponrion;;l;;.r*¿u Apesar de-los negativos presagios de mecliados de la década de 1940, .

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t cuarto de siglo que siguió a la profunda crisis

iniciada en los Estados f unidos en 1929, presenra doi períodos I/ ,, bien derimitados: de tqjQalius se ' syfrió., casi a escara praneraria, ia Gran p"irrr¡¿r-i i"l.nor*,íñre desrruc_

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0," que significó ía segunrta Guerra iió," Mundiart.; despues de '.u^"llor.oroductivas er mundo

asistió a lir extraordinario fenómeno .1945 de crecimiento económico y de instauración de un conjunto de institucio,r", lu" definieron

(r4l Bertino, M' y Bucheri' G, (2000) Lt agricurtrra ert er (Jruguay lgr-rg30. D.T. g/ 00. lnstituto de Economía. Montevideo. (15) Bértola' L- calicchio, I-.camou, M.-porcile, G. (1999) soutrtern cone Rea! wages Compared a purchasirtg oo.tver parity approach to convergence and tlivergence tren.s, lg70_ I996. DT N%4, Unidad Multidisciplinariá, pCS, frto,rtru¡¿.o. (16) La Unión Soviética, no se vio afectada, salvo en aspectos puntuarcs, por ,,Gran ra Depresión". La Segunda Guerra Mundiar sí tuvo un rr..," rmpacto, aunque cl triunrb sobre el nazlsmo en Europa orientar le proporcionó un á¡ea de influ.n.iu p."pi"i" I.^p"rg"**.

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rrumpido, con las

mundo. El de la historia económica de la posguerra. La nueva 'u f

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ñi rt¿f¿a.n úñlt. - ;ñ; ;" ; ;; ".

( l7) Bórtola, L. (2000) Ensayos rre His¡oria Económica. {Jruguay en ra región y er mundo ll;70-1990. Trilcc. Monrevideo. p. I07.

El Uruguay del Siglo XX

\' i,"":::ffi?il:T?:il[X,ii:i:Hliy¡.

Tbmo I - La economíl

ar predominanre hasra 1 e30, de

Esto dificurtó.extraor¿inarl-r.nr"

;:HIJ::ff;féricas,

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Ias posibiridades de

i'serción

Irue en ,,u'que en que Urueuay.no consiguió, a"pesar de Ia intervención"r. actíva 0", ,.r."no f í,í' a s u es rruc r u., o, afec rab a n

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ta covunrura internacionar Los i n srru men tos uti r izad"t"un,,iujJr;"* i:i:'.:::Íri.:::',#?rJ.:.11,1: p;;;i ri s m o ,n.,r-,, u'n o pror"".i 0,, ¡ indiscrim ¡sta situaciá"."J'.rr,,,ó ver' a través de esrímuros prom o_ .] serectivos. un parrón ¿. capaz de arcanzar:1::r:: prodr.riu,, "rp..irilL'i'án ( relnsertar al país en ras g. .orp.,iriuiiu¿.c!" ofrecieran ra posibiridad crc nueva, .ondi.ion.s de ra eco'omía intÉrnacionar.

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i'r0",,'iilii,r .?;;i;;;'#* ";;;tr

4.2. El desempeño económico global Los dos moderos de crecimiento definidos, están separados por u'a crisis ros;;r-;;; van desde in-,pu"to de Ia ar¡rr f,)epresión hasta ér fin de ra s;;il;¿;".r,

y posrerior recuperación.en

"i ltor"ái"i r",""íá"']rgunas osci ó'ur"*".r" iue entre 1930 y 1944 erprocr.cr. Iu, u.tiuir"Ll¿i¿o, de intervención

Iaciones coyunturaresr p1"d: está estancado, a pesai,o"

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desde

s"'á".,Esra consraración, sumada ffi}1ffi:T:::*T{as a 'r iu,n,,io,,int";;ñ:i#i,#i:!tiHT:JJn:f,.",::$l#;:m;ml

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uruguay siempre,"

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desgracias ajenasi Las dos rras y la Gran Depresio" grr. u",,"itioro, para ra..áno,.,ráu.ugu¿ry, Juzgar por er desenrp-eño ec*óñé/mico :, qu. L^rrirr"n ras ya mencionada.s tes estimaciones del pBI rccir.,

er"[email protected]

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ri'rrrs r'r's acsa'trc.s en ra economía y ra,sociedad mundiales en er período rlr¡r' bicn llantó era ¿" ior"catástro¡es,rr..i..*l'uruguay "rrsrrrw'r l,r rr¡'' ,¡¡, ',,'rrt.. dc acuerdo dc a rus transiormaciones que se venían operando r-ri r¡r r'$r'rr('rrrr'¡r cconómica del país políticas económicas. r)rrr¿¡l¡rt' rir r)rirrrera y Ia Segunda Gr.r.u N4un¿r"l r"., p...l"s de ros pro_ ¡¡¡" r'x¡r'rt,trrs

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.rr;r política indusrriar en ra cuar qt proiecil;nliññ-parece ser ra crave. Esta nueva fase de crecYmtentotambidn se corresponde co, Ia curnlirr:r ción. de. u n i mportante proces o oef óoastrulólóñT^¡1ft¿Iffi;.i"1., regulació' económica, cuyo origerlÉüedeTdffñráffi-ríáci-tfriJr'á. t"on,, r,, Io, ,,¡,,,, veinte en el marco d,e un seguicro impurso batrtista, y más definiáamc.r,. ,,

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instalados a partir de 1944_erevando nivel de consumo. consrrm^

ttrlr¡rrisili'. " ¡trrrlct -rv(r y, c()'sccLlclttemente, r''.'." ¡'r'rr",f L()'scc)Llcntemente, su =it .iilit errrlrirr¡io,

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y una contra¿icción que

:::;::,:iiI:,i:,.1ll.i.']],.':y|tlconduci'i'nffielmerrl tr. rU c arÍi r,tl c -l¿-¿rp¡lesp¡i¡r_**lggg¡3l* =l¡ :ji::';JTiil:x',l|:;il',:l]1,i,.:rr1w'*;j'ffi;áloelpror'¡=t¡ rle irrlrrrrr i¡rriz¡rt'itir¡ c.lr ,t.r.,np.fio áJr ,..to. agropecuario l

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cuando el establecimiento der control de cambios r,arco (,1 punto fundacional de un conjunto de regramentaciones del comercio extcr.rol que re irían completando en el curso dJlos treinta y los cuarentaEste proceso de construcción institucional fué abarcando un cor.r.iurrr. crecie¡te de aspectos del proceso económico (er comercio exterior, la i.tlrrr, tria, el mercado Iaboral, ra comercialización interna de algunos bienes) hrrsr;r completar un denso andar i,a,ilSsulatorio. En este sentido Ia aprobación rrt. Ios consejos de Salarios lograarca un momento destacado del me'cr, s nado proceso. observado.hffier rargo plazo, puede señara;r" q* su ,rsr;l lación en 1944 fue ra curminacion oe"rairansición que," ini"iJ* r9r r 1914 ante la crisis del primer batllismo y "n tomara un rumbo más deflnitr, ;r partir de 193 1. Aunque resulte en principro extraño, dacra ra firme oposrci.rr que Terra presentó frente a ras medidas eionómicas del gobie'ro democr;rtrt., 193

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lrs scct.rcs ¡ropLrlares urbanos --especialmente aquellas ramas rlq ir' lr'irl¡rrlrlr (r.('r;r.r'giuiizac.ion,inoicai p.rmitió aprovechar ros mecanis_ allii!: f fr- rrr'¡1,t'irrt'irirr sr¡lal'ial oLlligatoria



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Ia expecraxr¿

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Montevideo'

t(ttttl \'ttItt\'t 'tt l{ (1966), 1)'::!","": t!a lrt ¡xiltlrtcititt l'r ll' r'¡¡¡r" Mottlcvitltrr tJl)l1l 'Al{' (lrttlittt¡' ¡t¡¡¡3 lt)57t"'trttit"itjttotloltlíit' lr('('llllyA' ilxt(lllrt Mrlllitlici¡rlirrlrlilt' li('S' A L¡titttttt tt¡ttt', ,t'' L' ¡"'t't''i':í'i"i "':""""'"'tlllrtlrrtl

rn(.c nrsmo\ rrr,r .rr¡r,r,r,rl Ti-l|"_:iu" cle csllncamiento' trstt:rr'ri. ,',,...u., AE=,i ,i. ,,,, t,:,', ,.,, ,.1 Éalt¡t

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30

til Urugtraydcl Si¡lltlXX _'lillllo I Lirct.r,rrlr,r

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31

5. Enfbquc sectorial 5.1.

La agropecuaria

En la primera mitad del sigro XX se produjo Lln ploceso de divcr-sirit.rr, r,, económica quc hizo quc la prirrcipar actividad. ra aeroFrclari& pt.r-trit.r:r ¡,, relativo en la estructura del PBI (de represerrtor rñ oiliñitáá oc estc .rrrt.,, , 1930, pasa a menos de un tercio en 1955). Larazónestuvo en er Dr-oi,*.:,r,,

try_pgpel

fundamental.s} Lfts\€{+ortac

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iAltcs. Ix, . tD;ñ'BGr r9(x). i i ' en 1930 y dismirruyó a lTVo en 1955). \',--,/ r(

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Como se muestra en él curdro acijunto las uniclades ganaderas (Ll¡ lr,,r,¡,,, equivalente a cinco ovir.ros)23, crecieron en los primeros años del srgr.. rr.r r Ilegar en 1908 a Io que parece ser er límite de la pradera naturar. R.t.t.rr.rr .rl final del períodoestudiado se recuperó el siock -ganadero, cuanclo se r.crr(.r,, r excelente coyuntura.de principio de siglo: fuertcs existencias y ait's ¡rrt., r,, lnternacionales por los productos. Dentro de este estancamiento la alternancia en el preclominio dc b.r,r,,,., de ovinos era la respuesta de los productores a las condiciones der ,rt.rr.rrr,, intemacional: en los años en que crecieron Ias existencias cle una dc I,s t.,,¡,, cies de cría, se produjo la retracción en el stock de la otra, pero la pr-.trrrt i r,,r, total en términos de carne equivalente se mantuvo incambiada.2a

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irrrrt¡,r'¡rl lirrliz¿'' la Primera Guerra Mundial ya se presentaba' los pri_ tk: rrsc csitancamiento, se puede afirmai que el comporta_ iiiieril'rle lrr ¡'.rrrr.tlcr'í¡r firc rnuy diferente iurante el desarrolro de los clos iii¡r¡l¡l¡rq rlt't'rt'r'irrricrt. señalados en este trabajo. La disminució, de su tasa tle t'¡r¡ fnlL'rilo ¡rrrr¡irl rlcl l,B vo, ett el primero. ao.3o/o entre 1930*1955 lo IiluFEli il r ,, r*l¡r .L'itlarl. 'rhnlbién es muy ilustrativa la observación del Grá_ :, lirrl rluF r('l)r('s('illrr lu cvolución del p-BI industrial y del ganadero. Este, ¡irF¡r¡i1 q¡nl('lrr¡rs

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(*rl)rlr

crrcr. vcz meuos el crecimiento dát proáu.ro totat, lue_ r'rrri.rrrr rlt's.s v.lúrncnes Io muestran totalmente desprendido del F:,.i.u.:',',:, i ieFliiilFnl(r rlt,l ¡rlrxlrrt.lo. o F r p¡nr\t(lr ¡'.ruriulcr';t 9Jl los_primero+años del sigls-fue estimulada por la .,. =,.1, h,s lriuorílicos_y-la suba de prec_i9¡ d_e.la ca¡ne como elc la !q¡!-o +:=:.:11'-l:.,1:' !gn4 tlile Flrt'rr..ntr;r srr lrrrn(o culrninanle duiarl6. la_primera Guerra Mundial. F:lr attHr tlil tltll'tltttt'lro. l)cbido al clesrrrollo t"r.f io Ja I" grr"O".f"',""0.rire err ¡-l llrrr!rir¡rv. ¡rrx'r ric.r¡ro después de ra instalación de"los frigoríficos y il*i i*'rr¡r rlc rh'rrr;r¡rrl;r tlc r'l)rinrera Guerra, el modelo cle país bas'ado en las ={li'¡il;ii lrrlr':¡ }:,r¡r¡rrlt'lirs li¡c cLrcstio'ado. no sólo desde el punto de vista de

i¡¡='irl¡¿i':, hrrrrr l¡¡¡¡¡l¡i¡r¡¡ . !'ir¡Fr¿

i¡illt¡rr

i,r.

¡r.r'r,s rirnitaciones provenlentes de ros mercados

de

;r¡rlir.lrcirí' creciente de uu nuevo modelo t.."ol;;i;oá\ fa agtir¡rer il¡!!rir rk' los ¡lrrscs ccntrales, junto con er proteccio¡ismo creciente | .;r

:!i;lir¿i+lr¡ ¡ir!r r=',r,r..

(23) El coeficiente técnico dc unidad ganarlera es utilizaclo en función dcl alimc¡rr. rr,.,, rro para producir un ejemplar dc cada cspecie. Se estima que la producción de un kilogramo de lana sucia requiere 2.4g r.,, r,,i ^ \2q¡ Ibrra.je, que la de un kilogramo de carne en pie. 'cr

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estancamienio de la ganadería. cuya Lasa dc crccirniento a¡lual err .rt" ,r.'.,|i,, . fue sólo de l,l o/a, mientras que la agricurtura creció al mismo ritnro t1¡c e l r,r:i en su conjunto(3,4%), aumentando su pafticipación en el total del rgrl) tlt.,ir, l57o en 1900 a 38o/a en 1955. El estancamiento ganadero tuvo lugar cr) I;r ¡ir,, ducción exporlable, principalmente la de carnes. En cambio, las acúvicrarrr.s r ,,, intensivas conlo lechería, porcinos y aves registraron un crecimicnto .' se debe remarcar la incidencia del esta'camiento ganadero en ercp¡lr¡rr¡,, ¡rrt,, r. ,, económicodel paísporque el 90Vo delosrecursosnaturaiesle erantlctlir;r,1,, y por su papel primordial en la generación de excedentes corl relacirjn rrl ,,, I mercio exterior. Además. en el caso cle la carne, el mcrcaclo interno f.uc rrlr,,,,¡ biendo una parte cada vez más grande de Ia prodr-rcción: en las prirrer:r:., rr, décadas del si-elo el consumo interno se situata en torno ar3ov" y llacirr rrrr, de la década de I 950 alcanzaba el 60o/c.

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t'.rrtlrr.i'ir la sobrcproclucción y o I" uo¡u d.1",

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i:l ¡rrittr i¡riil r'¡urrlrio tci.rrol(rgico cn la ganacleiíu urugráyu se ce,itró en Ia iii':+¡=iÉil €.u cl lelr¡r;¡rrrit,r¡r. v-o.uno. El estímulo rje la demanda 1lt'r;¡¡$!g lI= ria qr rl'rr , | 1,r,,, ,.r,,,1.'rcli¡ñl'icnttittrc su vc'ír,;;iir;;; i;n,"*.n,. it¡¡iasle l¡e iiiilnl¡rr rkit';rtllrs rrcr siglo XIX. La mestización logró meiorar la

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Irl tjtLl¡¡trity tlcl Siglo XX 'lirrro

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calidad de las carncs y aumcntar ligerarnentc cl pcso clc las rrses. l)(.r(,,,,

impidióel cstancanrientodelaganadería,qucseevidcnciacnlosrenro:,:ri,,, ces en la extracción de para matanza, quc sc corlvicltcrr cn r('tr(,(, -ganado a partir de 1930.1'

:l¡re tl¡'lrt:¡irltt lt¡rlrrl',t';t¡tltcrttlo cr¡ lill'llla sirnLrlLánca con cl rcfinamiento. Era ;¡!,t*.ii! ¡ l rli=,,¡.rlilrlrl¡r ro r'r¡ltt' llr cirlid¿rd rlc óstc y las

rteficicncias de la produc_

,

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fundamental a principio de siglo. e-Sq¡dp la_jtrs:al¿ciónde los l'rilor¡rr, ,, fqlvié glr€t_Lye_l¿r ¿{oducción de carne congelada, se inició un t)r( x (.,,, , , t, jguncri n izqci on. iruZq'ldq I os ovi n-os conñproa g?oies ck' raz r r,,, l, -especializadas en la producción de carne. Posteriormente, la prcfi.r't.n( r.r ,r los frigoríficos por la faena de vacunos y las variaciones cle la rlcrrr;rrrtr., ¡,,,, diferentes tipos de lana (en cuanto a su grosor y su peso), fueron (lc(r.rrrr¡.,,, do rápidos cambios en la mestización que originaron uua gran hclcro¡,r.rrr r,! ,,i enlazafra lanera, lo cual perjudicaba su cotización en los melca(k)s irrt, r, rr

,

,

laluchacontralasarnaovina,quelogrósergradualmentecontrolarlrr

A¡'.¡¡¡,,

de los años cuarenta fue notorio el crecimiento de la zafra laneru. ¡lrrtlrr'rr,l,, afirmarse que Ia producción de lana no participó del estancamiento rlc l:r J,,rrl dería de carne. En síntesis, la clave para comprender el estancamiento de la garlrrrt'rr.r encuentraenel estancagr_g¡todelacapacidadprodqqtivadelaprader:r n.rrrii r¡ que, por otra parte, ¿Tilé el siglo XIX no pod ía ampliariá poila int't,r t,, ,, ,, '

ción de nuevas tierras puesto que, a diferencia de lo que sucedió ('n,rt,,,

países como Argentina, todo el territorio estab4 incorporado r la pnxlrrt , r,,,r La deficiente alimentación por falta de forrajesjy de mejoramientos trt' r:r ¡,, dera natural, mantuvo baja la tasa de procreo'y lento el crecimiclrt, rl. t,, animales, impiciendo el mantenimiento de un mayor número de crías ¡r.r li, tárea. A las deficiencias en la alimentación se agregó la lentitud en la ¡rLrt.r,r,r , rr práctica de medidas de qqioramiento sanitario (contra las enfermcrlrrtlt.., ,¡rr, diezmaban el ganado o que?ñ.inüítñsu iéñ¿imiento) y de mejoras lt'r rr¡, ,r en el manejo del ganado (subdivisión de potreros, aguadas artificiales , r, ,

,

'

especializadas.

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a i=r lrer irr rr: rlirrrrr¡rrriri tlc lu ganaciería vacuna productora de carnes por ¡¡ita a¡trttlllrFlr=¡t¡ rlr' t itt¡rr'lr'r' l)clnlirncnte, no zafral. en contacto diario con el f*rsrea*l¡, rür¡rlil ¡r s, cst'rrr. lctrr¡cicra y a una mayor ocupación de fuerza de

Iteii4¡r l.er¡r5 r rr!¡l('r('rslit'¡rs rrcrtcr,r.,in"ron que fuera contemplada por los É'¡*¡ilF*¡!lnl'r1rFr\ r'(lnro r¡ur lrclra¡lricnta para poblar el campo y cornbinar la G*¡tedÉiiit F¡rtr.tr.,iv¡r (.(It lil irg,ric:ultura y la granja. Fue la prime.a forma

t,trtl

cle

€t¡rltilar'rrltt crr.r(k'r¡r rrc¡rcrrtric'tc del mercaáo interno, po.io qu. ru desarro_ flil ftle r''rtqirler¡rrl. r¡rv-r'¡rrrrc ¡lara ra rimitación de la dependencia de los gana*fe= iee¡rcr'rr rlr' l,s r'i¡lrrr íric'os. Por otra parte su crecimiento fue contrnuo, *fi r,l .rr¡rrrr';rrrric'(. scñalado respecto a la ganadería extensiva. =t¡ilietlrlr¡ !!l rleenr rr ¡llr r r lc lir plrrurrk:ría lechera fue.g¡nseS!]p-lp_ia cree imi-ejltq de.l

-de llrrsr;r r'r rrrrirrr cuarto cter sigto xrx, ra iócr,e consumida por su gtÉtaF t:ln lrrr r\ r'il 1¡r r lt. t¡urrllos situados en la planta urbana o en los suburbios. r .rr'.rnrr cstirnuró -cn los años veinteel nacimiento de las pri_ g€ia== gñat€uf i¡¡* k rr ¡rs r rc l'ucro' conformando una,,agroindustria lechera,,. ¡r =.:uu,ult,:trrer lirli ltJ l+'ce rl.r'rcrti r;r rilrrlg¡lgrico.ad ia pasteurizac_ión de la reche de sliaeda ai Fr¡'qr." rrrrrrtcvitic¿iñó y ai áno -qe iiguiente se estabrecieron por rey ros str+it¡=a rle lrr lr'r ll. rrr ¡rrrrrructor y ar consumidor y se creó la cáoperativa }jarielral rle l'rrxrrrr'rr¡r's trc r-cchl (coNApRoI-E), ra que empezó su pro*+t¡ + iriil tsii l!J r lir ¡rrrrrcrrf , c|e la leche producida, qu"

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," tripli; entre 1935

c'cci¡niento simiiar del área utilizada, con muy reve

rlrr;rc'irin ¡rnirnal por hectárea. El estancamiento de la produc_

et¡rlrr'', irl ip,rr,r (ruc en la ganadería de ca,rne, por ras dcficiencias 11:iti-d:..

Éliii¡ei¡lir.i:rq y

ll

trr¡rl rrr;rnc jo dc los animales.26

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(25) Bertino M.-Tajam H. (2000) La ganadería en el IJruguay lgjj-1913, I) | Instituto de Economía. Montevideo.

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l¡r rrr'rrrlrt'iorr¡, firc ¡roco rcc.gptiva a ros cambios que no

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cionales. sobre los perjuicios de la heterogeneidad delazafra lanera, motivar.on I;r , r, ción en 1935 de la comisión Honoraria de Mejoramiento ovino. su rrt.rr;r, r, ,r, fue importante en el logro de una raza de doble propósito que se irn¡rtrs,,,'rr r,, años cuarenta, lográndose mejorar la calidad de la lana y aumentan(lo t.r rr.r,, i, miento de lana por animal. También fueron efectivas las mediclas sílnil,u r., . , ,,

4,r:":'¡l

=ie¡rif ir ¡t!!!i! !ut tir¡rrrlr;nuucnto tlc: la ¡c¡1¡¡¡¡¡¡iAi_al qué no les fueran impues_ i;i== r*¡ii¡r¡ r ¡rrrrlrlt' ¡r.r'r.l rucrclrdo (comó es él .oio cle la mestización para :!iier!iai pirrrrrl. ¡r llrs nct'r.sirlaclcs clel liigorífico). rsla rg.qlqtencia a la in_ :=l=<¡tili tl!lF lllli'lllillrit llt'v¡u llirstl st¡s últimas consecuenciiliás veniajas dé la !t!4t!et:!,¡trtlul¡rl, rril rlt'lrr'sr.r'o¡rrclrtlu ¡ror la visión más matizada de la elite, que E+Fi*=sJra cil!i lllrirrtril('s ir r.r¡vús dc ias rcvistas

r

I-amayorimportanciarelativade lalanaen losañostreintay lar'{rr,.r,.r,,

a ,¡ilr¡¡rr rrirr rh' I r¡lrrrrrtlcl'íir r¡rrc sc ha dcscrito parece indicar que la acti_ rl¡' lri¿: pirrrrrlr.rr|\ (;r.rl rlr. l.s rtis ¡-roclerosos, que disponían de crédito y

I

En cuanto al ovino, el refinamiento que se venía procesanclo tlcsrlt' rr r, , |, dos del siglo XIX mediante el cruce con razas merinas, había cLrlnrir)irrt, r rr r,

.. i'r

.-, , 'n'

I\l rir¡rrrrr' il. (2(n0) kt agroincrustria ,.. t.lri ,r:5,r'iEir¡'r'' ltf i¡t:itt¡¡lo rle iir urrurrrí1. Monteviclco.

\k

ltíctea en er (Jrugua1,

(rgil-1g30).

I - La cc()r)r\rrrr El Uruguay del Siglo XX Tomo

34

XIX^el área agrtct't

t

i¡--1,

agricultura' desde fines del siglo con t:l r t' ' miimo tiempo que se diversificaba había venido extendienáo' al cultir"r' "' los y de (principalmente lino) I t miento de los cultiv", r"d"uri^ies rtorticultura' combinados "r' ' ; tensivos en trabaio ("t;;;:'ilú""rtyi'v 'l' 't ¿t ffi*agricultura o:uplb^11f-5 de aves). De u.u*Ñ"é""t" En relación a la

'

en el agrtt la poblticióí"activa empleada tlL rr r' ' principalmen'" I En la agricultura céTííera' compuesta -d:l plarrr'' y las po' eJectodel clima maíz,las cosechas tt' atras. E'l " '' técnicas de cultivo' troductivida¿ fru¡u ¿"úláo u iur-fti*ttiuus c.c't'rt lt r " " agriculturo La agricultor. ¿"r tááni"u .sólo atribuibr" u lu ignár';iio losagricttlr.'r' I impedía a la mayor parte de predios demasiado situaciófl SC iri'r'r 'rl"

qOóiO"

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;;';;&;it;á'

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de iu pt=u',, r*r'p.tt.ti l¡r cxistctlcia dc la ntayor parte de las condiciones proceso el posibilitó que liak,n y (,(,rlnontt('il y una cstrurctura social

'

bsta

inver-siones. acumulación n.."ru.ut!"u'Á"r"^iit^, y esa erir l;r 'rrrr el régimen de arrendamiento' | cuando la tierra ," pot"á uu¡o los establecimientos agrícolrts ' "" ción en aproximadam;" ú mitaide disponibilida¿¿"tie,,u,"'tuvoenlabasedelfracasodelamayor|)llI.tt.tt.t,' mucho en instrttttr' trt " ' planes de colonizaci;"ü;¿"i"' A.9:t'it:-demoró """ ,iU""r"¿e crédito baráto accesible al agricultor. ,_ ^a^, rlt l r" los primeros'años El área agrícola, ;; ; rttti" á'pritoáo "n En cambio' ctr l. ttt" siguientes' décadás creció muy lentam""i" tn las cultivilt lrr r l' I 'r' l' crecimiento de la extensión cincuenta ,. p.oor"" u-n .apiJo ' t"t' la la producción triguera' Pero ¡)rtttltt' I

'

de r' principalmente, a la al de la stt¡rt'r | 11 ' ' "^poniiOn { ,rr I 'noyor agrícola tuvo un de dos fenómctr..' esie crecimiento fue resultado ;i;;;i;rltiuo. "*"iJi;;;consideiable'n"nt" ;rlr'rrr r'1" ¿" la diversificación de los cultivos' l rr'' 1" gentes: por un luoo, otl()'' "i """^." del mercado interno; por r'1'''r por un modesto p"r".Lir'.*miento ¡

iamientodelaproduJui¿u¿"nalgunoscultivoscomoeltrigo'qttt':\('Ir cttltir'., "r'¡' a la expansión de estos algunos progresos "llu, iJ.ni"as"y srltr'r l" tr y en prediós de mayor tamaño' nuevas de mayor fertilidad tierras Oeste del

País'

La agricultura en los

..-.t--\

t .- .- - .' años/-treiyg y cuarenta

se caractertzo

'r l'rr¡ I r ' " '" (

l)('r

expansioffiígirrts.l diversili.".iO" ¿. .'mfií"s. porl-a rrrrr "' El desarrollo dc cst..' 94yoz' lacha azucar.ru, ,o

gresos en la

ffiffJü

"fü"ü!-*g-gly *qd$rd:,Íi55fij;j;ffIiiii+;f,;l: i""'p." desarrolltot

l,'':,:,';

a la áe importaciones' similar y tubórcrrl'r lr' 'r¡ de hortalizas ;'"'ni:',.: ('rr r;r ' ' |"" avance oet tranrporte'.[.lolrproducción estatal se centró principalnentc lo,

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ilti:::"il;"-

fines de mecanismos' en espccial' "uur"n,u-"i "tii."r" sión del trigo a través de diversos

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"nrecios sostén"'

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llt lt1t"""

trsl rl¡r

un proceso tdee.lFl 'riglo \X ¡rttctlcrl cotrsidcrarse la continuación de creció al industrial sector el áJ,, =,, =l ,iltr¡r,, tcrt.io tkrl siglo XIX, cuanclo agromodelo del marco el pecuario, en 4JL¡ rle l¡l rt¡rttttr;ttltt tlcl scctill indusla denominada plazo, iFlu,f,,, rigt'irtt' lrtl tltt¡t ¡rcrs¡rcctiva de largo del l't,l,t,ttt,t ',r. rr,,( rrlrt't'rr r'l ¡rroccso dc dcsarrollo industrial tti:-.1":^:: que este afirmarse lri. tiierlrnr¡rs tlc l. rlócada ¿é t9"¡0,-p¡díéndo

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territorio nacional

I'e ltttl

país, las primeras tres llCerle el illlltl(| (l(, vistir tlcl rlcsarrollo industrial del

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cría

35

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ll:¡rlintt.'/ iillilil¡r¡ rltrcirtlirs tlcl siglo XIX los establecimientos industriales y re¡tillr¡lttjo, itttt¡rlilrtttlo, tlivcrsiÍ1cando, acumulando experiencia obre(dos.o tres t6 ¡¡l¡y,,r ¡ritt'lt' tlc cllos tcnían r-;tf-%-l¿,tteryf:s4¡ral fábricas de dimensiones EEIñlrlrr lltllt'lllo). ¡reto llrtrrlriirl sc itlstalaron nacional' prima :, tltlc til i I i /¿lltittt llt i trc illalmeute materia F idq

por capitatlg lrlc lrigolllicos'otxnetr¿óen"l-9o5 con Ia instalación, después pocos años que, ,, rlel riilrrlrlccittlicttto "La Uruguaya"

1 9.1?' tt ."ti:"":.tl'"91 glt>argcrrtinos. P.t1:fil iales de l ¿is f,irmas "S w!fi'l'y "Arm-our'l', rtkrsc áf Ít'ti,,r, de proceso el ello iátet.,r*,,:l,,,rnlt.s rlr lir carnc. Se consumába con Efi=eetgn tle esl it ¡lr(ltlsl riít' =€=ái¡,U ct¡t lri .nir.¡r ruutclia prima induslrializlble. con la clue,con-

r Frrt ln¡ ril ttlcs l

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É*lig: !n¡ atluFsiv¡tri lritttslirrtnaciones giglE !il'\ ;t In t'tcrtctó', i"f

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lugar que integraba

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-que

ltJgtt- contaba, ya en la piifi6i¿ déoáda del F?,-éiarrttrtu,r.. industriascK FHtt lttq plrr ('\(t\ tlc tc.icduría e hilandería'.-Otras

.,'

talól.orno lis dcl([o latcu¡¡ismb¡es] descle las últimas déctdáldél siglo rk,si'.rrll.nclo, nu"'ur Ebll.r= qrtr: r'l tttcrclttlo interno se ampliaba' Pero también la Gedlrlo =Rán-ufar,ttriern Tal era el ¡r.r.r-.sir5^ materias primas importadasfaurtill tis iíiejcAo' ¡un t¡ttt' ittt¡rttltitban hilados de.algodón' !i tpq, l¡i¡ r't'lvcccríns, las confeccionadoras de prendas de ffiurl¡let lit'r, t'lll|(' ()(lils' R

iltetttttrrE nrl('iolr¡llcs

't' litlv¡r.

1,. ( 1q7

3) I,l desarrollo industrial del

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ruguay' Instituto

El Uruguay dcl Siglo XX -'lirllro

36

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inctlu's.iiiia l,empranadg.s4rroIló,i en buena meclicla l¿]s c(ltttlit'ir,ll..'' rr, cesariasiáid€fTütüTó-CrcCirniento industrial. Su viabiliclail l'ísicl s(' ',u',1' rr¡'

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brutas, a partir de los estudios realizados sobre la evolución clcl

l'lll I rl' ll v l'rll I

salarios, perrnite observar un crecimiento moderado eutre l9(Xt

lue-qodeundeteriorodeaproximadamenteunadécada,uns.ratlclt'trrtrr,ttl,'

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partir del año 1922" Esto indica que la industria dispuso, más all¿i (lt' or,t rl, ¡, r' ' nes coyur-rturales, de un cierto nivel de acumulación y ahorro.r' lrlr t'll'r lrl' decisiva la acción delEstado. La industria manufacturera captó ingreSos de otros Sectorcs, c\lo 'tll rlll l'i irr -por efecto de la relación de precios* en desmedro del sector l)c('tlrrllo no hubo un financiamiento directo del agro a la industria. El orig,cll tlt'l r ;t¡rll:rl invertido provino de la propia acumulación del sector manufacttlte to V rlt' lu ,

c0merclantes.

dut'rtrrlt' l¡t" li¡'', ¿Se puede hablar de induStrialización en el Uruguay /"orimeras ciécadas clel siglo? Si se considera a la industrializacitilt rttt lr'trr¡ *ano qua debc -necesiriame¡te- expresarse en un cambio..clr l;t t",lttt, tura produ.ctiva del país, en-e{ sentido de un avance sustlncill tlt'l '.r'r lrii secundario de la econorn í{ np e xr,sJ!ó- q-l!.p--tip-g- -dS*pl9-c,gg9."arl!!:5 q[r | ' I ll I Si se acepta que los cambiolen la estructura interna de la indLrstriir lrr¡rl¡lr facturera constituyen un signo de industrializaciót-t, hacia 1930 t'stt' lr=lrrr meno ya estaba en marcha. Durante.el período 1930-1955 la industria manufacturera crcclo ('nrr r!ll:1 intensidad como no lo había hecho antes, junto a un proceso dc tlivt't',rlt,,r ción que cambió estructura]mente-a lq_e_c_qng_q9_q-._]_!.91-t. De tal inrl)()r l¡uil iil fue dicho desarrollo, que podemos afirmar que la industria se transf irr rttt I ¡=tt r-l sector impulsor del crecimiento eqo¡ómig.o, manifiesto en el pcs() I)¡()l'rrl, rrl ' nal que adquirió dentro de la estructura del produc¡o (véase el Gr¿ilico .) I'lll ganadero y PBI industrial"). Se inició entonces un proceso de industrialización, que fue to¡ltltlrrlo llt ma a medida que sustituyó al consumo importado y luego abastecto llll lllt':i' cado interno ampliado por la redistribución del ingreso. En 1955 cl ¡rott t'ttlirle de la industria en el PBI ascendió al 22%o2e, como resultado de un crct'lrtrtr,i¡ltr

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(28) Jacob, R. (1981) {Jruguav 1929-1938: Depresión Ganadera y Desurntll,, FCU. Montevideo. (29) BROLI- BC (1965) Cttentas Nttcionales.

¡iii¡r¡lalil

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en la dispolibilidad de fuerza de trabajo, medios de producciór.l ! crlrprt" ,rt r,rr l, También clebían estar presentes las condiciones de rentabilidad itttlis¡rt'rr'.,r1'!' para todo proceso de reproducción capitalista. La estimación rlc lirs ttrrlrrl,trl'

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rft' l¡r trrrltrsltilr rlnntrf uclurcra, cn los 25 años, del orden del

fleiite rl un r t¡'( untr'nlo tlcl .1.37, rlcl

pr'-o,Elus1e 16¡n¡.

I a i riel!a f rrlrnr¡rr'iolr;tl. (lu(.('()nlcnzó c(tOZO;mprctó fuertemente sobre i* irrllrr.iltá. r ttVn ttr\'r'l rlr' ;rt'livirl¡rrl ciryti rlurllilótrcs años corrsecutivos. pcro € r¡,¡t¡l¡e*rl rdFltliililr'lrl(' rrrit'i¿¡lltl0 rrrr ¡rcríoclo de crecimicnto que se mantuvo h*-=tr iEJiF l:l l¡=llrllr ¡1rro r['sirrrollo a rluc aludíamos fue decisivo para esta F*f!ir.iéHrl rlF teo¡rrri".lrr. lrrsr¡tlu c¡l la utilización de capacidad instalada F:f¡rilili+atle v eti el ¡rrolcct'iorrisnlo clc nuevo tipo (control de caurbios y cle l*t¡i¡li

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qle tr'rtlrrlrilirlirrl cn la industria fueron altos en este período. En iiis¡tsH €lÉ l¡t r,t'lqls, t'l r¡rlnlio rt'rrl dcscendió presionado por la desocupación,

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sp¡llltltt¡1 r'ayrrrtlr t'orr lir ¡rolítica antisindical de la dictadura de Terra. llrrlo csluvo asociado a una redistribución regresiva del

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Hu pat'eee h¡rllrtqc rl¡rrlo rula traslación de ingresos desde el asro hacia la a Fr¡f hr vln tk'l nrcclrnisrncl dc precios relativos como sucedió en el ÉtttFf lnl, eino ¿t lt¡tvr.is dc los tipos de cambio diferenciales. thmpoco f¡gVllltlgrl rle lu¡rilrrlt's cn grilqcscala del sector ganadero a la industria30. + 5f e¡llttlentir r'¡r ulr tlcsvio-cle recursos de sde el propio aparato del FEH|ie¡ \,f¡l ¡lr'('¡os s-rfiliü¿¡!os, especialmente a través de la producdÉ eFfvis:lna V r'ttr't¡tirr (lriursl)olte, electricidad, gas y agua y combustiFtlf tf l1i:lnclprI lrcrtcIicirrrio l'uc la industria manufacturera.

períctln rle ln Sr'¿trnrrl¡r (iuc_r'ra Mqqdjel lUg g-q para la -"_llgl.-l¡!ento iar Í paru l¡rlt l¡r rcorronlíl cn su conjunto, a pesar de que el protecciosé +lrl relilr¡arhr ¡ror l¡r illf'lación internacional. Este estancamiento fue lliA€H ÉÉl rfeaflhn:,lc('¡nrit'nto, la g{!lS_.del agro (1942-43) y la regresiva fiFÉF¡FA €lFl ltrprr,ro r¡rrc lirrritaba li demanda interna hacia la cual se dirigía

Fatef Féfte rle In ¡rltxhrccirill manufacturera. Solamente la industria te¡lil iittiti

Et'É!'lrllir'llr', lr¡rsltlu cn Ia exportación dc top,s, hilados y_tejidos Fñ t le ruqtillr('iolr tlc los hilados de al.eodón. fA qHe ee¡*'tilt nu('viui condiciones para continuar con este tipo de €Ftóll, elrlrr,t'll¡rs, rula rccuperación del comercio exterior que amei p::+ier de r'orr¡rrrr tlc las cxportaciones permitiendo la importación Ett

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titat¡rrirrrrrir ¡rirra aumentar Ia capacidad instalada, del ingrtso r¡rre lbsorbicra la creciente producción.

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l,il'til *i€f F¡¡S, if {llrHllt ¡l¡.\tt,t¡(t llconómica tlel

{Jrugua1, Contentpordneo. EBO. Montevi

38

El Uruguay del Siglo XX - Tomo I - I-a ccorr,r¡r¡,

,

En el períodQ 1944-55rse asiste al crecimiento acelerado de la inrlu:,lrr,, manufacturera, qüb-sddedpega" de la evolución clel pBI. La situacirin inr, nacional de posguerra determinó un aumento de los preciofldllld.cx¡rort;r, r,, nes, en particular de la lana, pero al mismo tiempo la protección ¿rrlit i.r,rl derivada de la guerra comienza a desaparecer. La producción nacionrrl ¡rt r,lr,, competitividad frente a los productos importados. Se reforzaron entonces los instrumentos proteccionistas (restricci{)rrt's 1' ¡,,, hibiciones), que junto a la sobrevaluación del peso que abarató los rrt'rlirr,,,l, producción impoftados, mantuvieron los niveles de rentabilidad" Estos ru\,r{,rr,rl su pico en 7941, pero comenzaron a descender como consecuencia (lt. rr r,, ¡, peración del salario real a paftir d e 1944. Cuando la suba de los salarioS ('ut",tr,r, Ia rentabilidad esperada, se instrumentó una política de subsidios dircr'(oi,, rl,tr rectos al salario (asignaciones familiares, subsidio a alimentos básicos y iu r;ru pofte, etc), buscando distribuir las cargas de su impacto. Dc todrs nriur(.t;t ¡ r aumento de la productividad fue muy alto y permitió sostener la redistl i lru, r,,r r r l, i ingreso y la ampliación de la demanda interna. En este contexto de rlto r.rr.¡r ur.n to, hubo desempeños muy dispares dentro de la industria.3r En síntesis, en el período 1930-1955 se dio un proceso de indtrst¡¡:rt¡¡;rr t,ir que carnbió estructuralmente la economía del país. La industria se [r'írrr:,1,r ¡rrr r r rr el sector dinámico, promoviendo una mayor y mejor utilización (lc lrs rt,, ui ,,,,. humanos y materiales, y contribuyendo a la redistribución del ingrcsr, rir¡ ¡rr¡i¡l Su mayor peso en la estructura productiva se debió al crecimiento y tlivr.r,,ill :r ción en las actividades transformadoras de insumos nacionares c inrrrrr r,rrh r,, rl¡ escaso valor agregado, y su destino fue prioritariamente el ntcrcutlo irrlr.rrlr¡ i ,l forma proteccionista utilizada, el encarecimiento de las importaciont,s t[, lrir-iics finales que subsidiaban la importación a precios accesibles de insunror. ntr,iuie dios y maquinaria, se constituyó en un obstáculo adicional a l¿r .srrr., l¡,..= rl=l mercado interno- para el intento de producir intemamente esos lrit.rr,.,, rlr. ,rá+ compleja tecnología. El resultado final fue una industria muy vulnerable a la crisrlrrrrr,rrr,r,rririe

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divisasexternasyaloscambiosenelingresonacionalysuclistril'rr,r,rr'r:rli*i laindustriadelacarneylaindustriatextil,ningunaotl'aactivirl¿¡tl rnrll,,trt:rl it!É capaz de generar las divisas necesarias para su funciona¡llicnl() r 'rr,r i¡-.rtrá "hacia adentro", y no "desde adentro" generanclo espacios conll)('lrrr\,,j Fl= terlros. La industria no fue capaz de preservar las vcnta.jas conrl)ir,rrr\¡r,: provenían de la producción agropecuaria (compctitiviclatl t'xtt'rr,r), rri É tampoco de mantenerlas en el largo plazo (estancarricnto girnrrrk'r,rr

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40 modificaciones en la emisión, autorizándose a emitir contra clc¡rtisilrr:, rl, ,'r" en custodia y oro depositado en el exterior. La evolución del sistema financiero se puede analizar a travi's tlt' ',rt'. ttr" tituciones (banca nacional pública y privada, bancos cxtranjclos) y .r l¡.r\'' del volumen de los negocios y la orientación del crédito. Ilstc vclltullr'n nrr rli!1, por la evolución de las colocaciones y de los depósitos de la llltltt'lr ¡rttlrltr 'r , privada, creció fuertemente entre 1914 y 1920, fundar-nentallnclllt' ¡tot l;t , ' pansión de los depósitos a plazo, asociados probablementc a la it('luuul;r, I',r¡ de los excedentes ganaderos generados por los altos precios itltcl.lrr, r,rtr,rl' del período bélico. En los años siguientes la actividad bancaria st¡f t io l,r , ¡i ,i= de posguerra, recuperándose a partir de 1925, pero ahora Colllo ( ()lrr,{ { lti il cia del desarrollo del crédito, una señal de que la actividad intct'tlrt st' rrtlr lt',i ficaba.

En la década de los años veinte el sistema bancario crecc culurlrl;tlir'¡! r cualitativamente. En 1930, junto a los tres bancos oficiales (llli( )tl llrttr, tr Hipotecario y Banco de Se-euros), funcionaban l1 bancos privittltt:; rr¡lt ¡,rliil les, 9 extranjeros y 6 cajas populares. En el período 1930-1955 la moneda nacional sufrió los efectos tk' l;r I i!:t¡t Depresión, y luego los de la Segunda Guerra Mundial. En este rrr;rrt,. !:.: produjo un giro en la política económica ante la necesidad dc ttt:tttr'¡'rt l,t== divisas y las reservas internacionales del país con un triple objetivo: lt ',¡r.¡¡¡i¡1 a las necesidades de la circulación monetaria en el nuevo contcx(o, rt,titli'rtr,* un tipo de cambio que no se apartara demasiado de las reservAs tlt()rr.l¡ri i:t-= existentes, y ala vez asignar los menguados recursos alentatldo lltr' r'r¡rrrtl;i ciones sin paralizar la producción interna ni desplomar el collsullro. l',1 r, '.lll't do fue una permanente intervención estatal a través de la políticil t ¡tntlri¡tt l¡r En 1929 el nivel de emisión del BROU estaba determinado ¡rot It'\' rttrir a mente en base al encaje oro. La crisis que comenzó ese año redujo cltrisl rt ,rttr¡lle las reservas auríferas en la medida que aquel encaje fue utilizado l)ltir ¡rlt tirlFi las obligaciones con el exterior. Por lo tanto se volvió imprescintlilrl,' ,1,'lilii nuevos "puntales" de emisión. Dejar atrás el oro como único pLtnlrrl lrrr-rl¡lel

especie de desconexión del sistema emisor con el sector externo. En 1935 se creó el Departamento de Emlsión del BROU, y sc rt'r'.tlttrr" rl oro sobre la base del tipo de cambio oficial. El resultado fue una 1¡r.'1'¡¡l¡¡¡¡r iritt del peso y una duplicación de la capacidad emisora. Se deterntilruon |,rtis Duntales alternativos de emisión el capital del BROU, laS reservlts Irrr'lilllt.4$

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el rerft=elrrr'r(o''r . ¡rcro h¡rsta 1938 sc cmitió fundanrentalmente la bcsp:lel rit'n y rlcl ('irpil¡ll tlcl banco.

iiuia¡¡te l¿ ,hegiiiirlir ( irrcrltr Mrrntlial, cl aumento de las reservas *por el eraie+latlnf rlef iriiri r¡rrc t'l oro lirc:r'a ltuevarnente el puntal de emisión

i¡ial i uegn rle la grrrn lr, cl t:rrr¡rrr.jc industrializador presionó a la suba las :.*iac-igitca y lirlFnr.1!i rrrr irrr¡rolturrtc l'lu.jo dc capitales se retiró a sus lugatf= t4igg¡, l.rrc rrer t,r¡irl¡ulcs de: c:irculación nronetaria ante el crecimiento dÉ lñ Fr'¡rtrulir!¡r tlellicnrn t'csolvcrse nuevalrente sobre la base de

etllrl,rtr irl('nr()s. lin los ¿rños treinta dicho papel lo cumplió HRtltf, nlrrrrl lo lr¡rr'í¡r cl nlccanismo del redescuento.

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iFt€fv€tlr,lrltt r.lr r'l rrrclurrrkr cnnbiario comenzó a ser implementada en B.i l, ltntc l¡r r:l isis rlt'l llrlirncc clc pagos, el Consejo Nacional de Admi-

i*lglaul¡l el conllrrl rlc c¿rrlrbios, el contralor de exportaciones, la Atan,elr,r y lir ¡rrolribicitin de irnportaciones competitivas con la €Éeltuttl I il I llt( )[ I r¡rrctki a cargo del control del mercado cambiario, !É€erer luet¡¡lr olrlip.lrtlos a ncgociar sus divisas en plaza a un tipo Fjedu ¡roi rrr¡rr'1, ! ÉqUi err erlr,lnirlt' lir o¡lcrativa del mercado cambiario se hizo muy r ppefÉ ttn ¡i¡lcrrr¡r tlt: cambios múltiples que generó distintos i,ii (Jrrerlulon cstt¡blccidos, entonces, tipos de cambio para los €F y ¡1nt'a lus irrr¡rortirtlorcs, con una diferencia entre el tipo comÉl*eadertor r¡nr' nlrsorbía cl Estado. Esto resultó en una traslación de .* lg, c{llnt lilrlores {t¡rrc rccibíarl uu menor valor en pesos por sus F#ig lrn lntlturlrrtlolcs corncrciales e industriales (que compraban Fergttlrl v dr'¡rurhocti cn una presión de los ganacleros que obligó ÉÉtt ll¡i¡, los li¡ros tlc canbio. l93g et llt{{)ll¡rtlrninistró el Fondo cle Divisas, cuyo papel era dÉ Égtnliio r¡llt'iul y nrantenerlo estable. Este sistema se Ínantuduf¡tttr hrs ¿rilos rlc la guerra apoyado elt los altos precios ¡t lsE enlr'¡rtl¡rs tlc capital extranjero. Al terminar la guerra, la li*i:ar i'eglrrr'r ¡ultc la iuterrupción de la entrada de capitales y el $É l:ir llrl¡rnr tttt'itlttr.:s; ctttonces, se sumó a los otros "submercaclos" ÉE

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por la cual un banco "adelanta" el valor de un documen-

€Éilaal vrilrr rlrrrinitl dcl mismo,comocobrodcinteresesporel adelanto.En € l¡t agl¡lt lrl¡rl llrr¡ncllria la c¡uc acJelanta a otros bancos dinero sobrc documcn(33) La subida internacional del prccio del oro permitió "revaluar" las rcscrvir:. computando el stock de oro por un valor superior, multiplicándolo por 2.2.

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J,l , y Surrir'llr¡llr, I). (197 l) Evolución monetaria ttet IJrugua-v (1B96kr¡¡lt¡¡ttiu Mnrrtcvidco.

ElUruguay del Siglo XX -'lbmo | - l'¡¡

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elmercadolibrecomercial.EstapermanenteintervenciónestatalCllt.Itlt'r red de tratlslcrcrr( do cambiario dio por resultado úna complejísima

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economía.

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los negocios Después de superados los críticos años treinta'

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f€étte,ltln ¡rl ! !'ri,, L¿r rillirtut rcnovaciólt realizada por los inglescs del €E ll':lri,l11r rirrl¡rlr¡r rle l()29; la obsolcsceltcia de las vías hizo que la ftlei ar.lrlir rlel ttt¡tlct irtl tle (rlccitin lucgo de la nacionalización resulta-

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ciero'hastaelfinai delasegundaguerra.Estadinámicaestuvoasoci,(l'r lils t ;rr .r' r' mentalmente, al incrementJde los depósitos

43

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prazo: un reflejo dc

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¡rirrticipación del ferrocarril era marginal y

€e la ¡ttlt,rrl rlr' rus t'ostos tlc lnanteltimiento provenían de la subven-

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le rlr' ¡xtsiticros lnolltcvideano el ómnibus compitió con el parllr rle iu,t5 y kr str¡rcrti couro ntedio de transporte en los años lá tlesl¡rrttit'iri¡t rle kls tranvías a mediados de los cincuenta. Ftilt¡erlaar rl ltrrtts¡loltc flérso elt el Uruguay con la formación de E-AL'5A y l'! ,l lNA. lista, originariamente empresa privada, pasó tle a'orrorrrÍ¡r rrrixlit y sc convirtió en ente autónomo estatal en tCelic¡rrri

ticasdelsistemadeacumulaciónfinancieraquepredominabaenl¿rb:ilr,,rl',' bancaria estuvo rrr'r" rrr' " período de posguerra ei crecimiento de la actividad hubo una cie(a cs¡rcttrtlt" ' '" iado al desánoilo del crédito. En ese terreno operandoelBROUcomobancodefomentoylabancaprivadanacitllr:rlt'lll|..1' gó del crédito de cofto plazo, con menor rlesgo'

Unaimportanteconstataciónesquelabancaextranjerapcrcliti|)(|,||l',1! tantoensuparticipaciónenlosdepósitoscomoeI]lascolocacit)||t':'Itl¡ll, la banca nacional'

eStoS cx¡rr'rrrri' i't" En referencia a los servicios de transporte terrestre, magnitud dc los \.lttrr" " ron una gran expansión que, medida c9m9 la

transportados(cargaypasajeros¡,semultiplicóporsieteentrel()()()\'l'i1'' se duplicó entre 1930 y 1955' :ren- --...".., .r l.r ' "' lTlaltos tlI Iiasta lgl4 continuó la expansión del ferrocarril kilómetros tlt' r i' l presas británicas, construyéndose cerca de 900 y de disponibilitlrttl tlt ' r¡'it ,reas. Erun años de pro*p"iidud económica crecimiento ('(lrrrtrrrtr" les en Huropa y, en el tOntexto nacional, de rcnt¡bilrrl,r'l 'i' t " pu.iri"u.ion poiíti"u. El aumento de la carga aseguró1a 1884 de lir srrlrr' ¡' . ' L,opr"ru*, lai que.usufructuaban además desde estatal,quegarantlzabaalascompañíasundeterminadoilltert'....rrIr'' ,

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inversión.

EnlasdécadassiguienteslainversiónbritánicaSeparaliztll,rlt|.¡i i Ante la irrr¡rr',rl"t"t ' construyó los últimoi 150 km de la red ferroviaria. deadquirirlosferrocarriles,elEstadollevóadelantelac
Desde|924|oscamionescomenzaronaconrpetirconcllt.r'.'..1¡¡¡i.l'-i

euel valor clc lit t'itt1r'¡ l¡irr ¡r"i transporte de carga, superándolo hacia-1930 itrtctrIe ¡rlrr |,¡ ¡11' rr.:i::j A esta competen.iu ," le agregaría la de los ómnibus r

tada,

l948cl llst.tlo,trl¡lrr r;"!':i apartirdelosañostreinta.cuanoófinalme'teen r i''i en el transporte tcrrestrc clc citr'1'rr \ lr '¡ fcrrocarriles, su participación

+{ffie*s

pábllt'o ttel qeclot ¡rrilrlico dc la ecotromía, a partir de la constitución E€tÉtnle¡ ¡urt tttr'tlio tlc las c¡ue el Estado pasó a participar direcé€tlvl:lnrl ¡rnrilttt'livit y clc la comercialización de ciertos bienes y 9ll ¡tl'rrlerrr cttyo origcn sc remontaba a la última década del Flelttrla ¡tnlfl it'os r¡ttc ltabían llevado adelante el gobierno del C€gc añtis evidnte ilu'on cn su obra una ruptura pragmática con el rertlnrl, ¿ttitt r'tt¡utclo iileológicamente se tratara de liberales É€lilt¡ t iñ¡tr'o, lit cx¡rcricrtcia de la crisis de 1890 había provocadc l¡¡ tteuq,sirl¡rtl tlc un Estado económica y socialmente actipiflr'tiru r¡ttc llcvaron adelante contrasta con el discurso

b

dÉr,¡trl¡l¡¡ rlrl siglo XX el batllismo desarrolló notablemente il1¡iplar'¡nrr y rx¡l:tnsión de numerosas empresas y servicios E¡terftt rle ittslt'unlc¡ltos y capacidades para el control naciotEa¡ V tlt'livtrlitrL:s claves de la economía: crédito, seguros,

|

€11€l'glrt

ñBett:'lel,r, ¡ir lllollt(5 cn estos años el conglomerado bancario á lo lut'¡¡u rle I siglo XX. Ante la no concurrencia del capital iñtegrrl el l(X)rl, tlcrl capital del BROU (1911). Se estatizó el B f f gf .rty sc estableció el Banco de Seguros (1912) F:¡llrilrlliu tlt' Irrrcna parte de los servicios de seguros. tfaltaputlts y l¿ts cotnunicaciones, el Estado asumió un rol l€ Ftt lrrq rrt'vit'ios portuarios, ferocaruileros y telegráficos.

El Uruguay del SigloXX

44

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de ercl'llrir' t I' r¡ y También comenzó a intervenir en ia generación distribución y asignándoseles el casi-¡trorrol r{ 'r" dose en l g l2 las usinas Eléctricas dei Estado todo ei país' de la producción y suministro de electricidad en . -,.: .,. del SeCtof ¡.lt.ir':rrl,' En varios de estos casos el E'stado creció a costa actividadcs t¡ttt' ltt' '"" especial las compañías extranjeras que desarrollaban subsidiari. v ¡'t"""' rol un lo expansión tuvo nacionalizaclas. En otros

tsrs

E{ur p¡u lici¡ración clel sector privado. Así el Estado expande su capa-

F*l# regulntol i¡r t'orupronletienclo simultáncamcnte

a la empresa privada.3T

f it lrts ¡rolíticas sociales, la Salud Pública fue reorganizada en I la reguridrrrl social, en el mismo año, fue reestructurada con la creaééllnrtltut¡r rlr.lubilaciones y Pensiones del Uruguay.38 Por su parte la iéñ ñentttrl¡u"iir cs sc¡rarada de la Universidad de la República en 1935, EURfI[f

"oror. "" tordel sectorprivadonacional delaeconomía:establecilnientodc{rl1';tttt y l,r rf .,,..

de Geolog'ílr de carácter técnico (Institutos de Química Industrial, en 19ll), tlr""rrr"lt' ciones, y de Pesca en l9l2; Estaciones Agronómicas espccíl it :t ¡' rr ' i crédito de como red nacional de la banca estatal con líneas

fbmentodelaactividadprivadainclustrialyagropecuatiol?:.'tiltirrr{t¡"'ri (lt' rrrl¡ t r ¡r

i928, se inauguró una nlleva modalidatl nrigorífico Nacional ",.t y ¡r"r ' ciói estatal por meciio de una empresa mixta codirigida $cstiotr;rtl'rt¡r rl' != ttt'1"r' cl en Estaclo y los agentes privados nacionales involucrados t

carll e.

Enesteperíocloquedóconfiguradoeldominioindustrial}t.t)|lIrIr|:iIr!lI

y cuarenta' Estado que se ampliaría en los años treinta diversificó y dcsilr'r.olltt ¡t lrr l"¡ se central Administración la tamtli¿n una crecientc collrl)l('||; 'r' i'r" go de estos treinta años. su estructura sufrió puede obscrvrrr\(' l,r { elrai! Fora dur una idea sintética de esta evolución

siórrdelPoderEjecutivo:hacialg00sereducíaalal)rcsitlt't|t|.|\'¡|i'ii l'rt",rrl, r¡ 'lE ', ministerios bajo su o"i"no"n.iol hacia 1g30 del Ejecutivo laRepúbticayconse¡oNaciorraldeAdm.inistración-clc¡lr'ttrlt;rtrttttt''f¡| a esta aclluirtt.'lr;rr lttii f i= de siete ministerios' Él pr"tupu"sto adjudicado ciónotablemente,pasando,apesosConstantes,de9'tiil.}¡.tttIlIll.J¡1=* tillrtlilt'rt ¡ ¡¡ ' iri =*l entre lg05 y lg2g. E,l númeró de sus funcionarios términoscontundentespasandode16.761errI907a2|i.()ll"ir'lt|,J=1!! (l('('rilillr Irrrr En los años tretnta, se concretÓ un segundo momcllto E,stadoempresarioenelcual'tantolasempresasestatalcs¡'1¡¡¡¡trl;t¡\rlr¡¡i¡.i l,t't.' ..1 |rIstl tración Central, Contlnuaron su expansión y complejizacititt.

tttr tllrrvo cntc autónomo. Finalmente. Dara atender dos oroblelE¡ e¡pet'i¡tlrrrclrtc ca¡rdcntes en el marco de la crisis de los treinta, la Effi¡ts r'Ir(i, cn 1937, el Instituto Nacional de la Alimentación Cien-

fugblo v ¡'l lrtstitrr(o Nacional

de Vivienda Económica. l¡nto rlc los cuarenta y cincuenta constituyó un tercer momento d€l listltkr social y empresario que se expandió tanto bajo la l¡tttr' (ul cstikr clcl primer batllismo) como en la más puramenfal e¡ttlo tlcl lcrrismo). 'lr1tt ('crrtrll continuó su complejización y expansión. La ñlñl¡terlos si¡'.ttiri r:rccicndo elevándose su número a nueve. Lo

é€ io¡¡ cnrlrllios cstuvo cn aquellas áreas vinculadas a la producy segrrritlirrl social que antes no aparecían con rango miFtteFkr st' rltr¡rlicó, cu pesos coltstantes, entre 1930 y 1955 funÉ-lr¡nnt ios llcnri ts 71 .509 en ese último año.aO

dcl l{¡tHdry'l

}i¡ióll

de Int'¡ro ¡rlirzo sobre cl cornportamiento de las finanzas Q

tlftvrit rle

l¡r

cvolución del balance fiscal. En el sielo

¡

Creannuevasempresas(ANCAPyUTEen|931)einclLtstl|¡.¡¡11¡¡¡'t':Éitii tandadenacionalizacionesyestatizaciones(etttrc1947yl()51)'l'tlr'r-'rJ5 v
illsu N¡r'iorr¡rl t rtrl
t*F¡tp tlu1l),

¡lhr co¡no clc lu Co¡nisi
en

Ilonoraria de Importación v

*pafletuerit,t rl¡' linrsiírn rlcl IIROU (1934). llilñ ltltevl l'r'or¡lirrrizircirin institucional de Ia segLrridad social en FágleA en ttes ('n¡tts: (livill lndustlia y Comcrcio; Rural y Servicio B#ae¡ritr t¡ rttl|lliru'irirr rlc crrr¡rlcsas ¡liblicas: OSE y AFE en 1948, l9+7, Pl .l INA crr l()5 | E€ñtraf regrrlir rlrnit'¡rdo ir¡rloxirnadulrrcllc el 60Vo de los funcioEÉÉlerrr ¡e rlttplit'ir t'llt¡r: l()36 y 1955. []n carnbio, en los entes *Édo¡ se rtrrrlliIlicrl ¡xrl scis la ¡rlantilla. [rl total de lirnciona-

e l€:.l|||(l It itt irtll t t'ltlt;t |

60(I' dt'los

37.71{6

litltt ioll:tritls ¡rtihlitrts

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lg evidr,¡tt ln r'¡l¡rrlÍslic¡r cn birsc a lt t¡uc cstudiamos este tslévatlle¡tlrr !enli¡lrrkr ¡xr' ('irlolirrir llllrtrtrggia, crrya valiosa

Iil

4B

UrugLray clcl Siglo XX

-'lirnro

irrelásticoalaba¡aySugrancrecimientoseregistróclcsclccl Guerra Mundial hasta 1951'

49

I

l.itrt|.. 1.r..,gr,,.!

p*{*iee tir:.r¡rnnl('n: r'rtlrc cl cstatismo y

se sustentaba en este

impuesto tltte

"

"rt" trasladabánalconsumoyqueCofTespondíaalaestructuradcl¡llrrsAl¡lIltl::.,¡!.! ' porcent.ie (()r r( : i !' ( 'r¡ttrli':'¡ r r! r'f l{ lrr pr*le "*ái",rgf"¡ajoestudio,esnotoriata¿isminucióndel en ios ingresos del Estado. En forma al comercio exterior

Impuestoslntenos,queentg55dabancuentademásde125(/,(|t.lltt...,t||t|:1.i.:¡| el cot.tsttltto igual que los impuestos aduaneros gravaban V qlt"

"f Encontrapo,,",on.onestatendenciacrecientedelosirlr¡ltt,..'Irr.ttt¡|it..

ftl lllFt ll I 15.'r1

tos,nohubo-enestemediosiglo-uncrecimientoinl¡tctt.(ltrrlt'r|r.|:|r1l:é¡! impositivasobrelapropiedad,po'rquelospropietarios'espc:ci:rl|||{.1|||.lt'.}lltf| progresivo a la ticrra. sttt ' lttl"tlg" 4 les, cerraron filas conira ei impuesto l¡r' r=rF =r partir de la coyuntura generadüor ia Segunda.9"1"Ill:111rl,,]',',', rrrr',!14'lE rrrr l" p"p"f redistributivista del Eitado neobatllista, se registrti

no sólo afectando a la llroprt'rlirrl itrilti¡=' incremento oe ta imposición directa, riqueza, a través cle l¿r r.r't ;rr¡,1,r' r"rr 'l-i ble rural, sino también-otru, for*uS, de impuesto a las ganancias elevadas'oo gastos' la complciitl:trlrlt' l'r" ltttt' En lo referente a Iacomposición de los lrt i - 't'i¡ a lo laigo del medio sis,l,. t ;tr ciones que el Estado tue desárrollando gendarme"' :" t'"1' l':.':1:.1'1 ;;;;Jü;ncepción liberal dcl Estado "juezy el crecinrie rlltt rlt'l g:t=lii:'i! notorio Es crecim.iento de determinados servicios. públicas, en collllil|lo''rr lrrrr !!'á y salud, eclucación, Seguridad social obras i;;;t;;t en los Min-isterios de Interior y Defensa Nacional'

Elservicioylaamortizacióndeladeudapúblicaocuqó,tIlli||j;|||i-tli.ii€. r¡'l t"tal'i=l del Estado, pasando del34a/o ál lo';l

ciente de las obligacrones gasto a lo largo o"r p.,ioOo'

Á piin"ipiá

:t#,"r.,ff;Jr"; r;;;";; p."""*

de siglo 1o asignado ¿t.s:rlttrl

i 'ltt'

lrrrprrlso itt¡lrcsa ct.l ttna fase de contención hasta fir-res de I laa ¡lrrlitir ir:, ct'orrrirr)ic¿ls rxuestran el sesgo conservador propio "segundo impulso" batllista QÉF vrr rlel "nllo tlc Vicla" al €Éalreltnr th'l lrlor'¡ttisnto hacia fines de los veinte, y en particular €l Fslnrhr nsruuit'Ílt tur rol mucho más activo. La política econóo l¡r urirts tlcs¡rlcgti cl Consejo Nacionai de Administración t'cf or ttri¡l¡r tlcl llrirncr batllimo y le imprimió una nueva modaionistno ot icrttlintlolo a la regulación por medio de una variaFFÉ-e, e-ae

siendoelpilarfundamerrtaldelasfinanzaspúblicas.Laapcrtttt.lttIt.|;t...||||'Il|!i: pr"¿ominio. El

rcgulación

É-na i¡rre r,¿rrr lurs(lr l9l6 las políticas cconómicas se enmarcan le tá¡l¡:,n g.rtrt'r¡rl tclirrnrista que el batllismo imprimió al período.

Encuantoalacomposicióndelosingresos'alcomcnzitlt'l"tt'|"-i( ('r!rrr¡r!:1t':1i' dercchos dc im¡lortllc't()rr' rentas de aduana, y deniro de ellas los ladificultadparaimponeryfiscaiizarimpuestosdirectossigttilit'lrtrr,.,',¡'Ii,. ^Estadó 1..' ( .rrrr r{ i:ii¡}

ll

lñlletrln rlrl ('ontlol dc Cambios en 1931 marcó el inicio de la tlll lltlr.vo ti¡ro tlc rclacioues entre estado y economía. Recoe¡iatisl¿r rlcl ¡rritttcr batllismo, al mismo tiempo lo renovaba, gñ élln trgttlittlor'r" . lrl advenimiento del terrismo ( I 933- 1938), ftl¡lurfl ('()n ciitir línea. La política económica muestra una Étl r.rtit cl li¡to tlc rncdidas adoptadas por el CNA. Con el 1947- ltl¡ql lrr cx¡ransión del sector público tendría un nuevo ldr,lórr llcl,.iu Íir a su punto culminante. Con la aprobación de Mn¡lrl¡rli¿r y Carnbiaria", en 1959, se produjo el prirner pnt'u trvrrl it' cl ciclo de creciente regulación abierto por la dF ['¡rtirbios" rle 1931. que 6iEunl sc hará referencia a diversos aspectos de la ett r.l ¡rt'r'frxlo (agropecuario, industrial, servicios. fiscal, lo, etr'. ) lttcstartdo atención al desarrollo de los dos moda¡,

*

d"Yg1llll]l' '1. 'l=i5 1" : 1,1 rlr r=t;{ '"'uicio.de y de extt'rr:'r'r¡¡ deuda la de ¿" teducción de la significaciórr tt'¡'tr "'tttat¡ll que en 1g55 i-o asignado a salud y educacitirr

iun'

á"t

servicios, hace

de deuda' aproximadamente una vez y media el servicio {1rrt' endeudamiento "r' ¡'t,'ritr' como elemen,o o" aoáparación con el

endécaclasposterioresdelahistoriadelpaís'esinteresarltcst'tt;tl;tttltte I'ltl pública equivalía' en 1955' sólo aZC/o dcl servicio de la deuda

-(44)E".t"i*puestosóloseaplicóalasgananciasderivadasdelaactivirl.rrIlr¡,1.,¡.t.:

.:frlrr lUjl4 y 1946'

dc lrr polllir.'u cconómica del neobatllismo desde esta perspectiva nos ha pf 11¡f rqio inCtlito de Millot, J. (1993) Política económica y regulación t tlrl tluittri.tnut ( 1913- lS55).

ll F!l itttrtvrttcionismo batllista: estatismo y regulación en Uruguay , ln¡lllull rlc liconomía, Montevideo.

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January 2021 1